Así como se desnudaba la palabra del
texto Desterradas de
Marcela Terra el martes pasado en la
Sala Mompou de la sede de la SGAE en Barcelona durante la primera lectura
dramatizada del ciclo de autoría femenina contemporánea Primavera
VACA, así la contundente propuesta escénica dirigida por la
creadora lleidatana Maite Ojer, iba
penetrando en los silencios emotivos del público. Y si el público
estaba agarrado de pantalones, corazón y faldas por la butaca cómplice del
drama cuchilla afilada que desde el escenario se proponía es, también y sin
duda, gracias a las cuatro actrices en estado de
madurez que representaron la obra: Teresa Urroz, Isabel Díaz, Itziar Castro y Assumpció
Ortet. Cuatro actrices que han sabido dotar a sus personajes de la contención interpretativa necesaria, imprescindible para sentir la emoción de estos cuatro personajes dolientes, sin por ello renunciar a la verdad más boxeadora de la obra. La apuesta dramática de Marcela Terra para presentarnos a sus cuatro desterradas, representantes de tantos desterrados del mundo, en otras manos menos hábiles que las de Maite Ojer y compañía, hubiera corrido el riesgo de caer en la obviedad; pudiera haberse desviado hacia un mal uso del estilo directo de lo que cuentan, sin ambajes, las voces de estas mujeres. Sin embargo, el buen sabor de boca que nos dejó el elenco creador de las Desterradas del martes 29 de mayo flota ya en el paladar teatral de los afortunados y afortunadas que asistimos a la función.
Exenta de banda sonora que no fuera la
palabra y el crepitar de un plástico que enseguida vi claro debía
de formar parte de la lectura, apuntaba Maite Ojer en el trascurso del
coloquio posterior a la lectura, Desterradas
ofrece un panorama del dolor de la mujer y, por extensión, del ser humano, sin eufemismos ni disfraces suavizantes, a lo largo y ancho del mundo que vivimos, habitamos y a veces transitamos sin pena ni gloria. La obra nace de mi
inquietud al llegar aquí y darme cuenta de que no somos iguales,
expone en su primera intervención Marcela
Terra, barcelonesa de origen chileno, pero no todo lo que
escribo es tan desgarrado, añade con una sonrisa que invita a seguir
sus pasos. Enseguida el público se anima a felicitar al equipo
integrante de la aventura y hay quien incluso se atreve a alentar un
futuro montaje. Why not? Al fin y al cabo este tipo de ciclos de
reconocimiento de voces que escriben en el anonimato de sus
habitaciones personales las historias que les preocupan, ocupan y
divierten, debiera ser un mostrador desde el que vender, en el mejor
sentido del término, es decir, yo te doy y tú me das, posibles
montajes con temporadas de explotación. Si hay un público abierto,
interesado en una lectura dramatizada, también hay un público
abierto, interesado en el crecimiento de esta lectura hasta la obra
montada. Porque si la lectura dramatizada supone una adolescencia del
texto, el montaje en un teatro es la madurez, con sus virtudes y
defectos, de lo que la lectura dramatizada anunciaba en su juventud.
El próximo martes a las 19 horas en la
misma Sala Mompou, otro plato fuerte y exquisito del III Cicle
Primavera VACA: Un estiu amb les amigues,
de Rosa Victòria Gras. La dirección corre a cargo de Imma Colomer y
la interpretan Montse Alcoverro, Mercè Espelleta, Fina Rius, Carme
Poll i Carla Rediu.
¡Os esperamos moren@s
con nuestro pareo playero de creatividad al sol!
(*) Fotografía de Imma Manresa
1 comentario:
Gracias por tus maravillosos comentarios!
Un besazo grande
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