THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

lunes, 8 de marzo de 2021

EL ARTE DE EMPOTRARSE SIENDO MUJER CON OTRA MUJER EN ÉPOCAS EN EL QUE EL DESAFÍO ROZABA LO SUBLIME Y LO HERÓICO A PARTES DESIGUALES PERO DE LO MÁS INSPIRADORAS


Qué placer fundirme el libro Señoras que se empotraron hace mucho, de Cristina Domenech. Placer de ese en que cuando te asaltan las carcajadas impregnadas de admiración, aplauso y cariño te entran unas ganas locas de llamar a tus doce mejores amigas (en mi caso la mayoría heteras pero sensibles a la causa bollo, ya me he encargado yo de eso) para comentar la jugada cual secuencia de tu serie preferida en el patio del colegio.

Como no sé hacer un resumen -ni quiero: ¡leed el libro!- voy a trasladar aquí algunos párrafos que hicieron que mis vecinos volvieran a pensar ya se ha vuelto loca otra vez, y es que me hicieron reír estruendosamente y me hicieron hablar sola, otra vez, que ahora ya hacía tiempo que no practicaba.

Sí, os estoy dando permiso para decir sin miedo que el rey Jorge III les dio una paga a Sarah y Eleanor por bolleras. Alguien os discutirá la terminología de la frase, pero el contenido es irrefutable”. (Pag 69) Las Damas de Llangollen.

Una mujer brillante, curiosa y valiente que luchó con uñas y dientes para encajar en un mundo que no tenía sitio para ella y que consiguió todo lo que quería: una casa, un negocio, ver mundo y encontrar una esposa. Una mujer que se negó a ser invisible y que dejó un legado de valor incalculable en sus diarios. Una mujer que, ciento cincuenta años después de su muerte, cambió el concepto que teníamos de las mujeres que amaban a otras mujeres en el siglo XIX. 

La historia siempre es mucho menos heterosexual de lo que pensamos y Anne Lister nos dejó la mejor prueba”. (Pag. 106) Anne Lister.

Polly, la hermana mayor de Sylvia, sabía perfectamente que iba a ser muy difícil colocarla por muchos pretendientes que le salieran, pues su hermana era ‘indiferente hacia los hombres’, que supongo que es una forma tan buena como cualquier otra de decir que era superbollera. (...) Pero Polly sufría viendo a su hermana. Intentar sacudirse las expectativas familiares, así que hizo una maniobra que, sinceramente, no me esperaba de una señora decimonónica heterosexual de un pueblo perdido de Vermont. Le escribió a su amiga Charity Bryant, famosa soltera (guiño, guiño), y le dijo por qué no la visitaba y pasaba una temporada con ella para relajarse después de todas las desgracias que había sufrido; para cambiar de aires; para conocerasu hermana Sylvia, que era guapa y soltera y apañada y seguro que se llevaban bien...”. (Pag. 117) Charity Bryant y Sylvia Drake.



"Aquella casita se convirtió a la vez en vivienda y taller. (...) Y por si esto no fuera suficiente, colgaron en la pared un cuadro que representaba sus siluetas mirándose cara a cara, enmarcadas por mechones de pelo de las dos trenzados en forma de corazón. Es hora de aceptar que ninguna de nosotras, de esta generación, va alcanzar este nivel de lesbianismo profundo jamás”. (Pag.119) Charity Bryant y Sylvia Drake.

Y claro, Rosalie se entera en Estados Unidos, porque era lesbiana, y a nosotras no nos hace falta que se invente Facebook para enterarnos de todo. Si eres lesbiana y tienes amigas lesbianas, vives en una red de información que ya quisiera la CIA. Si haces algo, se va a enterar. (¿Si hago qué? ¿Se va a enterar quién? Irrelevante. Se van a enterar todas de todo.)”. (Pag 128) Charlotte Cushman.

Emma (Crow) y Charlotte quedaron en París (sí, como quien queda en el McDonald’s) y se pasaron unos días encerradas en una habitación poniéndose al día en empotramientos, porque lo primero es lo primero. Y aquí es cuando a Charlotte sele ocurre, solo Dios sabe cómo, que Emma (Crow) debía casarse con su hijo adoptivo, Ned, porque así la tendría en la familia, bien cerquita y bien atada, y ya no se le escaparía.

Se ve que estaban operando al mismo nivel de absurdez, porque Emma aceptó.” (Pag. 133) Charlotte Cushman.

Los acuerdos de convivencia entre mujeres se conocían como matrimonios bostonianos. ¿Y por qué este nombre? Porque el primer libro que se escribió sobre este fenómeno fue Las bostonianas, de Henry James. (...)

Desgraciadamente, y como suele suceder en estos casos, la novela acaba como el rosario de la aurora mientras que lo que pasó en realidad fue mucho menos trágico y sustancialmente más lésbico”. (Pag.146) Sarah Orne Jewett.

Marie y Harriet no solo se mostraron firmes ante la salida pública del armario, sino que meses después participaron juntas en el Carnaval de la Rosa y se llevaron el segundo premio en el desfile delante de miles de personas”. (Pag.162) Marie Equi.

Como no les había salido bien hacerse pasar por una pareja heterosexual ni ha colado el hermafroditismo, ahora cambian la excusa a Había Un Señor Que Quería Casarse Con Marcela Y Nos Casamos Para Librarla De Él. Y tú creyendo que tus amigas molan por intervenir cuando se te pega un pesado en la discoteca. (...) Mientras están detenidas se monta un pollo bastante severo porque no saben si deportarlas a España o juzgarlas en Portugal. Gira la rueda de la burocracia, siempre reumática. Por si acaso, las preparan y les dicen que, si las deportan, las tendrán que separar hasta el juicio, a lo que Marcela responde: ‘¿Separarnos? ¡Antes el ataúd!’, porque Marcela era una vikinga escondida en el cuerpo de una gallega bajita”. (Pag.177) Elisa Sánchez Loriga y Marcela Gracia Ibeas.


Hablamos de una mujer que vivió noventa y cinco años y que estuvo hasta el fin de sus días generando movidas. Que se puso a la cabeza de la vida artística y bohemia de Europa. Que impulsó la carrera de decenas de artistas. Que se compró una casa en Lesbos para intentar fundar una escuela para mujeres poetas lesbianas en honor a Safo. A este nivel estamos operando”. (Pag. 183) Natalie Clifford Barney.

Tras leer con deleite todas y cada una de las figuras de mujeres lesbianas o insignes bisexuales, comprendo que me he equivocado de época, que quizás yo debí haber nacido en la dificultosa pero increíble Europa victoriana en la que las amistades intensitas entre mujeres, las cartas manuscritas, los sofocos a distancia, los poemas y las metafóras delicadamente bucólicas y cursis sí tenían un público y una recepción. Ahora entiendo el handicap de operar a nivel victoriano en una época de nivel mass media fish in the net que nunca he acabado de entender del todo cómo funciona para enamorarse, o simplemente para empotrarse como Dios y la Virgen mandan, que llega la primavera y conviene movilizarse.

Gracias mil por tu maravilloso trabajo, Cristina Domenech, y por la forma, tan divertida a la vez que reivindicativa, de narrar y recordarnos la existencia de estas mujeres tremendas y maravillosas.

#Feliz8M2021

jueves, 4 de marzo de 2021

EL XANADÚ

(Un día cualquiera en un parque cualquiera de una ciudad cualquiera.)

PAULA: ¿Bailas un Xanadú conmigo?

ELOISA: ¿Cómo?

PAULA: Que me gustaría bailar un Xanadú contigo.

ELOISA: No estoy segura de entenderte, Paula.

PAULA: Quiero bailar un Xanadú contigo.

ELOISA: ¿Qué es un Xanadú?


(Silencio.)


PAULA: Xanadú era la capital de verano del imperio mongol de Kubla Kan, el nieto de Gengis Kan, el que instauró la dinastía Yuan en China. ¿Sabes que se especula con que el palacio de Xanadú era la mitad de grande que la Ciudad Pohibida, en Pekín?

ELOISA: ¿De qué me estás hablando?

PAULA: En realidad, te hablo de Olivia Newton John

ELOISA: Hummm, Olivia Newton John…

PAULA: Sí, de cantar y bailar desde la ligereza que todo lo eleva…


(Pausa larga.)


ELOISA: Quieres follar conmigo, ¿es eso, Paula?

PAULA: Todavía no, primero quiero bailar un Xanadú, a ver qué tal.(Pausa.) Y luego ya veremos…

ELOISA: ¿Qué quieres decir ‘y luego ya veremos’? A mí con chulerías, como que no, eh, Paula...

PAULA: Es que en la vida hay que ir por orden. Primero un paseo por el parque, luego un Xanadú y después… Pues ya veremos…

ELOISA: ¿Me estás poniendo a prueba o algo así?

PAULA: Detecto resistencia en ti. (Pausa.) Si no quieres, no bailamos un Xanadú. 

ELOISA: A ver, no es que no quiera bailar un Xanadú contigo, es que…

PAULA: ¿Sí?


(Pausa.)


ELOISA: No sé bailar. (Pausa breve.) Me siento pato.

PAULA: ¿Tú has visto volar alguna vez a un pato?

ELOÍSA: No, ¿por qué?

PAULA: Porque el vuelo de los patos es majestuoso. Planean de una forma en que me estaría horas contemplándolos…

ELOÍSA: Ya… ¿Y entonces a qué viene la palabra patosa?

PAULA: Desde el principio de los tiempos, la gente solo pone foco en la distorsión… En lo que no funciona… A lo mejor alguien vio un pato que se mareaba y por la parte fue el todo, qué sé yo…

ELOÍSA: Entonces, ¿te gustan los patos?


(Pausa y sonrisa de ambas.)


PAULA: Todo el mundo sabe bailar. Solo tienes que dejarte llevar por el ritmo de la música y por la conexión de los cuerpos.

ELOISA: Yo no sé dejarme llevar.

PAULA: Suelta el control.

ELOISA: ¿El control? ¿Me estás llamando controladora?

PAULA: No te estoy pidiendo un Xanadú público, te estoy pidiendo un Xanadú privado. Entre nosotras. No se trata de hacerlo bien, sino de sentirlo.

ELOISA: ¿Y por qué un Xanadú?


(Pausa.)


PAULA: Vale, lo confieso. Si bailamos un Xanadú voy a saber si eres tú o no.

ELOISA: Si soy yo o no quién, ¿quién se supone que tengo que ser?

PAULA: Tú. Tú tienes que ser tú. A eso me refiero. A soltarse. A dejarse ir. A ser auténticas.


(Pausa.)


ELOISA: Me da miedo.

PAULA: Un baile, Eloísa, un baile, que no es un matrimonio.

ELOISA: ¿Cuándo quieres bailar el Xanadú?

PAULA: Ahora.

ELOISA: ¿Ahora? ¿Aquí? No has dicho que era un Xanadú privado… Aquí hay gente…

PAULA: Pero están a lo suyo.

ELOISA: ¿Y la música?


(PAULA saca el móvil y pone la canción. Empieza a sonar. Paula empieza a bailar.)


PAULA: ¿Bailamos?

ELOISA: Para, para, para un momento. No estoy preparada. Me tengo que mentalizar.


(PAULA para el reproductor del móvil. La música deja de sonar.)


PAULA: ¿Todo es tan difícil contigo? Porque si todo es así, mejor cada una por su lado.

ELOISA: Por favor, espera, no te enfades. (Pausa.) Es que me da vergüenza bailar contigo…


(Pausa.)


PAULA: Si te resulta más fácil, podemos empezar por un Flashdance... No es lo mismo, eh, pero… What a feeling…

ELOÍSA: ¿Un FlashdanceWhat a feeling… Paula, de verdad, me pierdo…

PAULA: First, when there’s nothing

ELOÍSA: But a slow glowing dream

PAULA:That your fear seems to hide

ELOÍSA:Deep inside your mind


(Risas. Silencio.)


PAULA:Well feel the music, close your eyes, feel the rhythm wrap around, take a hold of my heart


(Pausa.)


ELOÍSA: Vale, bailemos un Flashdance.

PAULA: No creas que voy a conformarme con un Flashdance pudiendo bailar un Xanadú, pero vale… Tienes que desbloquearte…

ELOÍSA: ¿Qué diferencia hay? Son dos canciones de películas de Hollywood mainstream de los años ochenta… 

PAULA: Mucha, mucha... El Flashdance te coloca en lo humano, pero el Xanadú te eleva a lo divino.

ELOÍSA: Entonces, ¿no vamos a follar?

PAULA: Con el Flashdance se folla, con el Xanadú se hace el amor…

ELOÍSA: (Cagada de la risa.) Tienes unas tonterías, Paula, que… Que me gustas… Venga, dale…

PAULA: ¿Qué pongo? Tú decides. Yo estoy preparada para un Flashdance y para un Xanadú.


(Pausa.)


ELOÍSA: Lo que tú quieras.


(PAULA acciona el móvil y suena el Xanadú de Olivia Newton John. The place… PAULA y ELOÍSA empiezan a bailar. De pronto, sus cuerpos levitan.)


ELOÍSA: ¿Qué pasa, qué está pasando Paula? ¡Tengo vértigo!

PAULA: Sigue bailando, Eloísa, el Xanadú es lo que tiene, que te eleva…


(ELOÍSA y PAULA ríen y siguen bailando mientras se alejan levitando.)


ELOÍSA y PAULA: (Saludando desde arriba al resto de viandantes, sin dejar de bailar.) ¡La primavera está llegando a la ciudad!



(Fin.)


miércoles, 10 de junio de 2020

Un solar tras el confinamiento




Durante mucho tiempo me dediqué a la construcción de un edificio que a veces sufría las inclemencias del tiempo y parte de su andamiaje era tirado a tierra sin miramientos. Ahora el edificio ha caído entero. Veo esparcidos los escombros por todo el solar y he llamado a los operarios de la limpieza. 
(Un tiempo después)
Los operarios de la limpieza fueron diligentes. Recogieron cada pedazo, cada viga rota, cada cristal, cada baldosa de su suelo. Trajeron un buen camión. Hace rato que me he sentado enfrente a contemplar el solar vacío donde antes estaba mi edificio. No sé si me gusta el paisaje. Por el momento puedo ver otros edificios que había detrás y un viejo árbol. Todavía no sé muy qué hacer con el solar. ¿Pongo un jardín? ¿Lo regalo? ¿Lo abandono? Lo curioso es que no siento pena. Sé que debería estar triste. Mi edificio era la construcción de toda una vida. De mi vida hasta ahora. Pero ni rastro de esa supuesta tristeza. 
(Un tiempo después)
Me siento en el banco de enfrente a mirar el solar vacío y sé que no debo precipitarme. Tomar decisiones sin que haya alguna indicación parece un poco impulsivo. Incluso insensato. Creo que toca esperar. Toca dejar estar el solar y esperar. 
Hoy hay nubes en el horizonte. Lleva varios días lloviendo cada tarde y me gustan los charcos de lodo que quedan en el solar. Nunca me hubiera imaginado a mí misma admirando las cualidades del lodo. El lodo no es más que Tierra ablandada por el agua.
(Un tiempo después)
Ahora sé que cuando deje de esperar al lado del solar nunca nadie sabrá que ahí aguantó durante mucho tiempo el edificio que construí con el sudor de mi frente. Y estará bien. El olvido de hoy, es la liberación de mañana.

martes, 26 de mayo de 2020

La cadena de Gwendal




GWENDAL: Éste es mi último mensaje. Pero no es una despedida. Solo un ojalá volvamos a encontrarnos. Por eso es preciso que escuchéis bien y luego hagáis lo que vuestra conciencia os dicte. La conciencia es la única fe en la que creer en estos tiempos oscuros. Sin embargo, recordad siempre que la luz puede florecer desde lo profundo de la tierra pues no solo el cielo tiene el don de alumbrar nuestros pasos. (SILENCIO.) Llevo en esta isla hipodérmica más de cuatro ciclos neptunianos y es posible que muchos de los que empezaron conmigo estén muertos y solo queden sus memorias almacenadas en sus seguidores o en sus descendientes, pero es importante que les hagáis llegar que aquí he visto algo. Algo que no sé cómo definir. Cómo explicar. Al principio me inquietaba porque se manifestaba de una forma poco frecuente para nosotros. Por ejemplo, hacía irisaciones en mi sombra o estimulaba mi temperatura corporal. Tardé tiempo en darme cuenta de que era su manera de pedirme comunicación. Precisamente este “algo” es el que me ha avisado de que abandone esta estación y procure el regreso. Y es este algo quien me recomienda que os diga lo que estoy a punto de deciros, por si no llego en persona. El viaje es largo, pueden haber cambiado los accesos a los umbrales y los gusanos succionadores aparecen de la nada para distorsionar los mapas y en una de esas es muy fácil perderse para siempre. (PAUSA.) Es importante que prestėis mucha atención aunque no entendáis todo lo que digo. De hecho lo que voy a hacer es una aproximación al mensaje que tengo que legaros. (PAUSA BREVE.) Para todos los disponibles en estos momentos que recibís en directo: debéis poneros en blanco, romper las reglas antiguas y confiar en lo que vuestro interior os designe. Pues es un mensaje que en cada uno de vosotros se manifestará de manera diferente para recorrer así también un camino diferente. (PAUSA BREVE.) Dicen que es la única manera ante la amenaza que se cierne sobre nosotros y que a ellos tanto les importa pues me han dejado claro que somos una cadena. (PAUSA.) Dejarse en blanco para ellos quiere decir abrir el canal de lo sagrado y entregarse sin condiciones. He podido experimentarlo y tras la emulsión de la cuaternitas que somos surgen cánticos que podéis sentir como extraños, embelesadores, solemnes, circunspectos, agrietados e incluso muy inquietantes, pero no os asustéis por nada. Su hilo os protege. Sobretodo no interrumpáis el flujo. Debéis permitir que llegue adónde tiene que llegar. (PAUSA.) Sí, he pasado demasiado tiempo sola, pero no deliro. (PAUSA BREVE.) Cerrad los ojos. (CÁNTICO VIBRADOR QUE SE REPITE COMO UN MANTRA.) Nimsar Sarnim Nimmu Munim (LAS SONDAS DE EMISIÓN TIEMBLAN. IRISACIONES CIRCULARES COMIENZAN A VERSE EN LA PANTALLA CONVIRTIENDO EL ROSTRO DE GWENDAL EN UN SER DISTINTO.) Lo que quiero deciros como despedida es que estamos llegando y estamos unidos en la defensa del todo: recibidnos. Seamos contra la amenaza.

viernes, 1 de mayo de 2020

LA CONFESIÓN




TRABAJADOR: Por mucho que trabajo, nunca es suficiente. Y trabajo mucho.

CURA: Hay mucho que limpiar, hijo.

TRABAJADOR: Me miran mal.

CURA: Estamos todos algo alterados. Es la situación. Tú concéntrate en lo tuyo y deja a los otros.

TRABAJADOR: Sí, sí, yo sigo trabajando como si nada pero noto sus ojos clavados en mi espalda… Pero sigo, sigo…

CURA: Cuéntame tus pecados.

TRABAJADOR: No sé si tengo pecados, padre. (PAUSA.) Tengo miedo en los tuétanos y eso me puede conducir a ser una mala persona. (PAUSA.) Pero me aferro al trabajo. El trabajo por ahora es mi salvación.

CURA: Ya sabes, hijo, que se peca también de pensamiento y palabra, aparte de obra.

TRABAJADOR: Sí, padre, pero yo canto. Y cuando canto no pienso y la palabra de mi canción, es palabra sagrada, padre. (PAUSA.) Solo canto.

(PAUSA.)

CURA: Me llega que eres una buena persona.

(SILENCIO.)

TRABAJADOR: A lo mejor mi pecado es que creo en Dios por desesperación y no por esperanza.

CURA: Los caminos del Señor no hay que juzgarlos.(PAUSA.) Él sabe de nuestro amor por Él y no pide más. (PAUSA.) Si le amas, Él te lo retornará.

TRABAJADOR: Quisiera yo amarlo desde la alegría como alguna vez le rezo a la Virgen María. No sé por qué a Ella sí me sale. (PAUSA.) Lo siento de veras.

CURA: Y dime, aparte del perdón de tus pecados, hoy por qué has venido a verme, Manuel.

TRABAJADOR: Estoy solo en casa y todo me ha conducido aquí.

(PAUSA.)

CURA: Quiero que sepas que yo no tengo miedo. Que si sigues tu conciencia todo estará bien.

TRABAJADOR: Yo no soy como los otros. (PAUSA.) Los comprendo, pero no soy como ellos. A mí me han educado de otro modo.

CURA: Yo tampoco soy como otros que defienden al Señor y promulgan su Palabra.

(SILENCIO.)

TRABAJADOR: Sí, me lo han ordenado, pero no lo voy a hacer. (SILENCIO. Una lágrima le resbala por la mejilla.) No puedo traicionarme a mí mismo.

CURA: Manuel, yo estoy preparado.

TRABAJADOR: Y yo también, padre.

(SILENCIO.)

CURA: Mira, reza cuatro padres nuestros, seis ave marías y haz un credo tras otro hasta que entres en tu casa.

TRABAJADOR: Así lo haré.

CURA: Que Dios esté contigo.

TRABAJADOR: Y con tu espíritu.

(SILENCIO LARGO. OSCURO. FINAL.)


Santa Coloma de Gramenet, viernes 1 de mayo de 2020.

viernes, 28 de febrero de 2020

POR UNA FILOSOFÍA DEL CANTO




GENERAL: Cuando la sangre hiede, los ideales se diluyen.

INTELECTUAL: Conservo intactos los míos.

GENERAL: Hace bien, los va a necesitar.

INTELECTUAL: Los ideales brotan de la condición humana porque van impregnados en los valores más fundamentales. Igual que el bien no dura siempre, el mal genera un cansancio imposible de soportar para ninguna sociedad.

GENERAL: El problema de ustedes los intelectuales es que los domina la mente y la mente es un monstruo que siempre quieres más.

INTELECTUAL: ¿Cuál es su sugerencia? Dejar de pensar, dejar de razonar para buscar la verdad y la justicia. (Pausa.) ¿Eliminarnos, tal vez?

GENERAL: Si bastara con su silencio, por mí sería suficiente, pero siempre hay alguno de ustedes al que se le ocurre hacer hablar al silencio.

INTELECTUAL: Sí, es cierto, en nuestra especie también anidan los ocurrentes, los falsos intelectuales, los que están al servicio del ingenio y no de la inteligencia.

GENERAL: La verdadera inteligencia en cualquier tiempo es la prudencia.

INTELECTUAL: La verdadera inteligencia es la demostración de bondad.

GENERAL: Pero ustedes se pasan la vida interpretando la bondad, interpretándolo todo, y ahí comienza la semilla del mal.

INTELECTUAL: Ah, sí, mi general, en los calificativos.

GENERAL: Existen actos bondadosos, no ideas o discursos bondadosos pues en sus manos acaban siempre al servicio del mejor postor y al final, cuando se aprieta, en el umbral de los límites, no se engañe, querido profesor, todo el mundo vende.

INTELECTUAL: Pero nosotros brotamos como brotan ustedes, somos bienes-males inherentes a la sociedad: nos compensamos. Ustedes actúan y nosotros después analizamos para comprender el origen de esos actos.

GENERAL: Normalmente para condenarlos. Siempre se preocupan de agenciarse la autoridad moral pero el sufrimiento no entiende de moral solo entiende de dolor y debilidad. A veces para parar un incendio hay que provocar otro que lo frene. Y de incendios entienden tanto ustedes como nosotros.

INGELECTUAL: Mi querido general, no le negaré que hay una misión alegórica que cumplen los ejércitos con su mera existencia y es la de mantener el orden pues existe la creencia de que las sociedades tienden al caos si no se las acota, pero siempre es mejor desplazar el campo de batalla a los confines de la razón.

GENERAL: ¿A las letrinas de la razón? (Pausa) Ustedes los intelectuales no entienden que a veces cualquier campo de batalla puede despertar el monstruo en la persona equivocada.

INTELECTUAL: Pero por esa razón más valdría ni pensar, dejar de existir, autoinmolarnos. (Pausa) El monstruo debe ser despertado de vez en cuando para que no se olvide que los monstruos existen lo queramos o no. Basta de defender solo una cara de la moneda. Para el sano equilibrio se necesitan las dos.

GENERAL: Las monedas a veces caen de canto, profesor.

INTELECTUAL: (Risas.) Sí, mi general, sí, las monedas pueden caer de canto.

GENERAL: La filosofía del canto es la que no acostumbran a contemplar ustedes en sus cálculos. Y si la tratan es para complicarlo todo todavía más. (Pausa) En negro sobre blanco no corre la sangre hasta que se cierran los grifos porque la contaminación es insostenible.

INTELECTUAL: Nuestro deber es enseñar a pensar. Un intelectual no puede traicionar su adn.

GENERAL: Un militar tampoco. Por eso allá donde el silencio nos pertenece hay paz. Cuando nosotros hablamos algo no va bien y usted y yo hablamos mucho en los últimos tiempos.

INTELECTUAL: Dialogamos.

GENERAL: Debería usted volver a casa antes de que anochezca.

INTELECTUAL: Hace rato que ha empezado a anochecer.

GENERAL: Pero dentro de poco será noche cerrada y la oscuridad lo ocupará todo, no me gustaría que le pillara en mitad de la calle.

INTELECTUAL: Gracias, mi general, como siempre un placer.

GENERAL: El placer es mío, el trabajo en los últimos días es agotador.

INTELECTUAL: (Se oye una sirena) Lo comprendo.

GENERAL: Por cierto, vaya con cuidado, parece ser que los científicos han encontrado unos nuevos fármacos de la verdad. (Pausa.) Andan buscando voluntarios, quizás estaría bien que se cogiera aquellos días de vacaciones de los que me habló la semana pasada. (Pausa.) Me gusta mucho ‘dialogar’ con usted.

(Silencio.)

INTELECTUAL: Gracias mi general, pero creo que voy a quedarme. (Pausa.) Quizás a veces no solo los intelectuales encontramos la manera de que nuestro silencio hable.

GENERAL: Vaya con cuidado.

INTELECTUAL: (Saliendo.) Descuide, de noche es como mejor pienso.

GENERAL: Adiós.



Santa Coloma de Gramenet, 21 octubre de 2019
Laura Freijo Justo