THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

miércoles, 4 de agosto de 2010

Rupturas, reencuentros y otros matices


Sólo las parejas que rompen en la ficción consiguen volver a unirse sin temor a una nueva ruptura, esta vez definitiva. Y es que cuando una pareja empieza a dejarse el final es de lo más previsible. Lo que el hombre o la mujer rompen no lo une ni dios. En las series de televisión normalmente no sucede. Recordemos en el mundo 'The L Word' a Tina y Beth. A los guionistas no les interesa, necesitan darle mayor tensión sexual a la trama, mayor tensión sentimental, en definitiva, necesitan que la historia entre esas dos personas dure muchos y muchos capítulos y mantenga enganchada a la gente y no hay nada que enganche más, tanto en la realidad como en la ficción, como un buen reencuentro con polvo pasional incluido.
Estos días estoy siguiendo la historia de Pepa y de Sílvia, de 'Los hombres de Paco' (muy simpática serie por lo que he podido ver en los resúmenes y algunas escenas ocasionales) y lo cierto es que me gusta bastante cómo la han construido los guionistas y cómo la interpretan ellas, hacen que parezca muy creíble a pesar de ser del todo increíble. Es la clásica historia al principio. Chica hetero se reencuentra después del tiempo con chica lesbiana, se sienten atraídas pero la hetero tiene que superar todos los clichés-prejuicios que de un modo u otro ha ido adquiriendo sin darse cuenta. La escena de la mañana siguiente en la que sus pensamientos de voz en off se cruzan es interesante, Pepa dice 'claro, está experimentando, sólo soy un experimento', y Silvia dice 'claro, soy una aventura, la aventura con la hetero' y cuando por fin deciden decirlo en voz alta, Pepa, que no se anda por las ramas y le dice muy claramente, 'mira si yo te doy tres besos más, me enamoro de ti como una perra'. Son bonitas algunas escenas como la del hangar donde Pepa 'enseña' a caminar cogidas de la mano a Silvia y cómo la despide en una imaginaria estación de tren. 'Primero no tienes que imaginarte con una mujer, te tienes que imaginar conmigo' dice Pepa; 'Segundo, si no sabes, yo te enseño' y 'Tercero, no me acuerdo pero era muy chula'. Y caminan cogidas de la mano por un espacio vacío inventado. Esto en la realidad sucede pocas veces pero a la ficción le da un punto de superación que te engancha. Por otra parte, Pepa está interpretada por el desparpajo andaluz de la modelo Laura Sánchez que debe ser su primer papel en la ficción y sale bastante bien parada. Silvia por la actriz catalana Marian Aguilera que ya en 'Laberint d'ombres' había interpretado a una lesbiana, en este caso mala-malísima, que se enrollaba con Mercedes Sampietro, pero aquí está mucho más fresca y encantadora, de hecho a mí es la que más me gusta de las dos, tanto en interpretación como en físico, lástima de ese tic que tiene de colocarse el pelo, no sé por qué nadie le dice nada, pone muy nerviosa y le resta verosimilitud al personaje. Lo que está muy bien de la historia de Pepa y Silvia son los diálogos, muy directos y sin obviar nada, dándole una vuelta de tuerca más para que aunque sea la misma historia de siempre se convierta en la misma historia de siempre con algún apartado peculiar que se agradece. Además tanto Pepa como Silvia son las dos muy 'echás pa'lante' y eso mola, Silvia supera sus miedos muy rápidamente.
La pareja Maca y Esther de 'Hospital Central' también dio mucho juego, también se separaron, tuvieron otras parejas, la tensión sexual siguió porque sus miradas daban a entender que no se habían podido olvidar, tuvieron hijos... Aunque las seguí muy irregularmente me di cuenta de que el sistema era el mismo que cuento aquí. Lindsay y Melanie, otra pareja de lesbianas ilustre de la ficción, recordemos que su historia salía en 'Queer as folk' pasaron por un proceso parecido, estuvieron juntas mucho tiempo, su relación perdió pasión, Melanie tuvo un hijo con el semen de Bryan, su mejor amigo que no tragaba a Melanie ni Melanie lo tragaba a él, se separaron, Melanie se quedó embarazada y después se dieron cuenta de que no podían vivir la una sin la otra y se volvieron a unir. Así que me pregunto, ¿las lesbianas no podemos olvidar nuestro primer amor? Qué cosa más absurda ¿O es que los guionistas explotan las primeras historias sean gays, lesbianas o heterosexuales porque la tensión dramática y sexual es mucho más fuerte para el espectador que en el fondo alberga una neurona retrógrada? Más bien me parece lo segundo.
Si repasásemos las historias heterosexuales nos daríamos cuenta de que los guionistas hacen exactamente lo mismo, conservan la esperanza de que aquella pareja que se conoció y se enamoró al inicio de la serie vuelva a estar junta para anhelo absurdo del espectador, porque eso en la realidad ocurre muy pocas veces, prácticamente nunca. Es más, eso ocurre tan pocas veces que nuestras parejas suelen ser las últimas que llegaron y estamos muy contentas con ellas, sin embargo cuando vemos la tele y los culebrones o las series, sus historias nos muestran el romanticismo de estas parejas primerizas que retornando nos provocan un placer difícil de describir, aunque seamos capaces de ver que eso que ocurre ahí es mentira y que la realidad dicta otras leyes.

15 comentarios:

Una mujer y mil imagenes dijo...

Antes de nada, me has hecho recordar la serie Laberint d'Ombres, la que estaba liada con la Mercedes Sampietro no era aquella actriz valenciana que tiene una peca en la cara?..ahora no me acuerdo que papel hacía Marian Aguilera..

A mi me encanta la pareja de Esther y Maca, veo besos muy "lights", no como otras pareja de heteros..

Ahora en la serie no hay Quien viva, una vecina se la liado con la mujer del jefe de un vecino..que buena imágen, es muy cómica.

Empiezo a estar preocupada porque conozco todas las series...será que me gusta ver la tele! a ver si el día que hables de libros me suenan todos :)

Paula Mocinho dijo...

La actriz a la que te refieres es la valenciana Pepa López, pero esa era la pareja fija, hay un momento en que entra en acción esta joven actriz, Marian Aguilera, haciendo que la pareja se desequilibre, luego las aguas vuelven a su cauce y no recuerdo bien qué ocurre con el personaje de la chica joven, creo que desaperece bajo no sé qué excusa... A mí me parece demasiado esperpéntica 'Aquí no hay quien viva' como para creérmela mínimamente... Los besos entre Pepa y Silvia tienen más gracia porque aunque son sin lengua están bastante bien fingidos... Creo que todos los capítulos recortados con sus escenas están en el youtube... No te preocupes por lo de los libros, cada una consume la ficción que más le gusta, a mí es que me gusta casi todo tipo de ficción... Gracias por comentar, una mujer y mil ficciones!

ROSALIA dijo...

No te creas que la realidad supera la ficción con creces. La historia entre Norma y yo fue muy rocambolesca y extraña, así de guión de cine. Recuerdo que mis compañeros de trabajo cuando se enteraron de que me casaba por segunda vez pero con una mujer todos ponían cara de susto y una compañera me dijo que ella jamás se enamoraría de una mujer. Yo le contesté que no me había enamorado de una mujer, me había enamorado de Norma y dios quiso, o quien fuera, que esa persona fuese una mujer. La pareja Pepa y Sílvia me gusta mucho y la serie también.
Besos Paula.

EMMA dijo...

Paula, es que funciona muy bien ese cliché. Además, aún da mucho morbo ver a dos mujeres en pareja. A mí, personalmente, me da la risa floja cuando me despido en público de mi pareja con un beso en la boca, sencillo y sin lengua, y nos miran. Despierta pasiones. Me gusta la pareja televisiva de Maca y Esther.
Muack.
Emma.

NORMA SANTOS dijo...

Yo soy muy romanticona, aunque no lo parezca, y muy sensible. No llevo bien las rupturas ficticias ni reales. Mi corazoncito sufre así que no veo las series, prefiero leerlas. Seguí la historia de Pepa y Silvia...y en cuanto atisbé desastre dejé de verla. Deja deja, ya tengo bastante con mi historia personal para sufrir por extrañas.
Un saludito Paula.

Paula Mocinho dijo...

Ostras, Rosalía, leí vuestra historia en el blog de Norma y flipé, de guión de cine aunque no sé si lo creerían, yo misma tenía problemas porque me parecía increíble. La relación Pepa y Silvia está muy guay. No he llegado al final aunque ya sé el desenlace, snif, snif, qué se le va a hacer, ya le buscarán a Pepa una nueva novia, seguro.
Sí, Emma, el cliché funciona muy bien. Claro que miran, la visibilidad de las mujeres es más discreta pero cuando se hace notar la gente mira extrañada aunque lo sepa. Maca y Esther no me gustan tanto como Pepa y Silvia, creo que Pepe y Silvia son mucho más espontáneas y simpáticas.
Norma, no me cabía la menor duda de que eres una romanticona. De la historia de Pepa y Silvia hay que disfrutar hasta ese desenlace fatal, Marian Aguilera debió pedir aumento de sueldo o tenía otros planes y tuvieron que atajar por lo sano los guionistas. Ya me explicarás eso de que la leías (?).
Besotes para todas!

Ave dijo...

Yo creo que desde los griegos, y mucho antes incluso, los seres humanos respondemos a una serie de mecanismos que son tremendamente simples y al mismo tiempo, terriblemente complejos. La historia de amor más puro entre dos mujeres jamás contada está en la Biblia, en el Libro de Ruth. La Iliada, las tragedias, Shakespeare.... ¿realmente es tan distinto lo que ellos contaban de lo que cuentan nuestros gionistas de la tele? ;-) ¡¡Si es que somos más simples que el mecanismo de un chupete!

Series chulas: Sugar Rush. Una pena que la cancelaran, tenía ese humor ácido que tanto me gusta...

Un beso, Paula

Ave dijo...

¿He escrito "gionistas"?

Oh, dios. Muero.

Una mujer y mil imagenes dijo...

Gracias Paula por ubicarme!

Sí Rosalia, la gente pone cara de susto, lo mejor es cuando no saben tu condición sexual y una vez una del trabajo a los bisexuales los llamó viciosos!

Pensé, ahí bonita te has quedado ancha diciendolo!

En fin la cuestión es ser feliz!

Y vuestra historia me encantó!! estaba enganchada en la lectura!

MARTA dijo...

A mí me gustan las historias reales, las de la calle. Son verdadera ficción. La casualidad, el error, las circunstancias, todo supera la ficción. Yo conocía a mi actual pareja en un ascensor que se averió y estuve encerrada con ella seis horas. En seis horas nos hicimos amigas y amantes y pensé; que corcho, no la veré mas y al día siguiente me la presentaron en el trabajo como la jefa de departamento. ¡Toma historia! Y hay historias en la calle más extrañas aún.
Post muy interesante.
Saludos.

MARTA dijo...

Ave, toda la razón; Ruth y Noemí, las biblicas, un par de lesbianas disfrazadas de amistad.
Saludos.

Paula Mocinho dijo...

Una mujer y mil imágenes, hay gente muy obtusa por el mundo... Besotes
Ave, de hecho la historia de Ruth y Noemí, que yo no la recuerdo y que, como dice Marta, seguro que es una historia de amistad pura que esconde un amor lésbico que entonces no se podía explicar, sale en el libro 'Tomates verdes fritos' de Fannie Flagg que es un libro bien bonito y a diferencia de la película más claro en la relación entre, precisamente, Ruth e Idgie. Un besote, Ave
Ostras Marta, menuda historia, espectacular, me recuerda a la escena del ascensor entre Beth y Tina, pero mucho mejor, jolín!
Saludos afectuosos

Una mujer y mil imagenes dijo...

cuanta razón tienes, Paula!

mi ex-pareja también era la jefa del departamento...

Ave dijo...

Yo nunca entendí por qué Fannie Flagg se bajó los pantalones y aceptó des-lesbianizar el guión de TVF. La película, siendo un film agradable, oscurece por completo lo que en el libro es una evidencia: que está hablando de dos mujeres que deciden formar una familia por elección en un contexto y una época muy difíciles. Pero ¡ay! Hollywood es "asín".

Paula Mocinho dijo...

Sí, Fannie Flagg se bajó los pantalones y coescribió la adaptación del guión, aunque hay miradas en la peli que matan, absolutamente lésbicas, pero se echa en falta mayor claridad, se vende mal. Sí, Hollywood es asín. ¿Sabías que asín está en el diccionario de la real academia de la lengua? Jejeje, viendo gran hermano me enteré, la tele tiene estas cosas... Un besote, Ave!