THE LESBIAN SISTERS

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Fotos de Eugenia Gusmerini

sábado, 18 de febrero de 2017

Noche de chicos II: Pedro Paiva, un moderno en la corte de la palabra lúdica



Bienvenidos a la fiesta del disfraz:
aquí hay, dos señores disfrazados de actores.
Y hay ahí, señoras y señores con disfraz de espectadores.
Pedro Paiva, Los Modernos

El sábado a la noche, estaba contenta, muy contenta. Volví al Versus Teatre a ver a Pedro Paiva y su nuevo unipersonal Lemon Paiva. A la postre: humor. Pedro Paiva es un artista, actor y autor, que conocí durante mi fructífera época de formación en Fila 7. Pedro es el autor de los textos de Los Modernos y uno de los dos maravillosos modernclowns que salían a escena con faldas y a lo loco a delirar y divertir con inteligencia al público. Los recuerdo apareciendo con su alegría contagiosa por la oficina y cantándome a pie de mesa su nueva composición El bajón, el bajón, el gen de la depresión. ¡Tiempos aquellos!


Así que ir el sábado al Versus Teatre, aparte de reconectar con una sala en la que he estrenado una de mis obras más queridas, Refugi a les Rocoses, saludar y besar a la entrañable Carmen y al paciente Andrei, fue sintonizar de nuevo con esa particular joie de vivre que siempre siempre contagian Los Modernos.


Lemon Paiva mantiene como sello indispensable la palabra y su disfrute, tanto musical como polisémico, tanto poético como ingenioso, tanto ecléctico como reivindicativo de una forma de entender el mundo. Además, incluye elementos ajenos a Los Modernos que nos invitan a transitar el umbral, que tras la función y ya tranquilos con una cerveza, me explicaba Pedro está investigando. Estoy pintando y quiero seguir explorando todo el universo de los títeres. ¿También los has hecho tú? Sí. Los cuadros del hall son también una creación de este artista polifacético, brillante, tierno y en perpetua actividad de hombre tranquilo, valga la paradoja.


Durante el espectáculo disfruté con Pedrolino de lo lindo, volví a amar los juegos de palabras, su mirada chispeante, pícara, esa invitación a la desnudez de la idea que con flow musical invade el estado de ánimo. ¡Ay, Pedro, qué bonito ese delirio que a veces despunta como un demonio juguetón y nos invita a guarecernos de la realidad en el arte más sencillo! Dale, Pedrolino, dale.
Chicos, chicas, vayan a ver al Piccolo Pedrolino con su grande corazón y gigante inteligencia al Versus. Lemon Paiva les espera con humor, palabra, amor y una carta de navegación precisa para hacerle frente a la vida con un repertorio bien rico de sonrisas.
Volveré, Pedro. Vendré con mi querida Eva Hibernia. La última vez fuimos a veros a Alejandro y a ti al Teatre Joventut y la pasamos tan bien...


¿Todo listo? ¿El escenario, el actor, el guión?
¿Todo listo? Acción... ¡que comience la función!


miércoles, 15 de febrero de 2017

Noche de chicos I: Los Apuñálales, rock & roll made in Poble Sec



Los Apuñálales es el último proyecto musical liderado por Esteban Matuké, compositor, intérprete y músico chileno afincado en el barrio del Poble Sec desde hace más de una década, va para dos. Junto con Esteban Maturana, hay tres músicos imprescindibles que hacen posible esta banda: Max Ericksson, guitarra principal, Felipe Gaete, batería y, Manuel Bernal, bajo.


Aunque se declaran un grupo sin pretensiones, sus letras denuncian el fenómeno guiri que el barrio del Poble Sec sufre por la llegada de esos otros que no conocen el alma de la casa, molestan con sus reglas y se beben nuestras cervezas.
Las canciones, reflejan esta resistencia en letras entre divertidas, punzantes, provocadoras, populares y directas que le dan leña para arder al público asistente.  Un público al que no le cuesta nada bailar, corear y jalear cada tema. En el concierto del viernes en el Centre Cultural La Albareda, se bailó, se gritó, se cantó y se disfrutó del directo estupendo que tiene esta banda.
Con un inicio de concierto en el que todos los miembros del grupo le dan la espalda al público y la voz de un actor, Diego Guerrero, anuncia la llegada de la invasión guiri una se prepara para el viaje en la defensa de su antiguo barrio. Las consignas se suceden. Suben, ya vienen, se beben nuestras cervezas, en el pueblo estamos lokos por las tapas a un euro, ei, baby, esta noche te invito a cenar, vamos a Blai, juntamos las fuerzas y fuimos a por él, se hace de noche y no consigo olvidarla, siempre me refugié en el alcohol, eran las tres y estaba todo cerrado, una chela más que te la voy a pagar, me muero de sed, demoler, demoler, la estación de Paral·lel...


El sonido de Los Apuñálales apela a un rock mestizo, que ellos llaman pshyco western. Por una parte rescata el sentir clásico de las letras con sombra de barrio y rutina que arde en los hígados y, por otra, no menos en la línea del rock clásico, nos invitan a bailar y cantar y escuchar su discurso para que tengamos criterio, decidamos, nos pongamos en un lugar o en otro de la frontera, más allá de la barra del bar a las dos de la madrugada. 
Esta es mi verdad, lo que yo aprendí, el viento sopló y me trajo hasta aquí, la luna me habló esta es tu canción, la debes seguir, y tu mano me vino a buscar, resiste, donde el dolor se transforma en amor, solo resiste, mejor silencio que violencia verbal, despierta el alma, despierta mi amor... Son éstos otros versos más introspectivos, casi metafísicos, que también nutren las letras de las canciones de Los Apuñálales.


Una de las cosas más hermosas del viernes pasado fue ver a varios niños, de no más de cinco o seis años, bailar rock&roll mientras sus papás y sus mamás disfrutaban del concierto. Conmovedor. Tierno. Lindo a vivir.
El último tema, Los Apuñálales se lo dedicaron a Donald Trump. Digo no, fuerte no.
Si tenéis ocasión de verlos, bailarlos, gozarlos, id a cualquiera de sus conciertos.
Desde Poble Sec al mundo, cambio y corto.
En breve os hablo de la segunda Noche de chicos, con Pedro Paiva, que está en el Versus y es uno de los dos locos maravillosos del grupo Los Modernos que tan buenos momentos nos dieron.

(*) Fotos de Gertrudis Losada Alva.


domingo, 8 de enero de 2017

FRUNI


Per a Neus Cáceres i Carme Tasias
la primera, creadora de la paraula, la segona, principal difusora.

Amb amistat, carinyo i record de grans rialles i dancing juntes.


Del latín vulgar FRUNS, -I. Tercera declinación. Quiere decir oye tú.

1.- Chica despreocupada y feliz que sabe que ha nacido para amar. Suele bailar para manifestarlo.

2.- Cualquier mujer cuyo nombre se ignora. Acostumbra a usarse con simpatía y respeto.

3.- Nominativo que designa la alteridad femenina acuñado por Neus Cáceres en la década de los noventa en la ciudad de Barcelona y difundido por otras frunis en señal de aceptación y agradecimiento. Se reconoce oficialmente como principales difusoras a la propia Neus Cáceres y a Carme Tasias. También a Josep Maria Portavella y Vanessa Bartomeu, entre otrxs frunis.

4.- Movimiento sociológico femenino quasi feminista que reivindica el baile y la diversión en los espacios públicos mustios como una forma de recuperar la empatía humana. Muy en boga en los años diez y veinte del S.XXI.

5.- En la mitología FRUNIANA indoeuropea, FRUNS es la diosa de la hermandad representada en posición danzarina entre las nubes. Cuenta su leyenda que FRUNS sorprendió a Eva en el Paraíso bostezando bajo un olivo mientras observaba con hastío a su compañero Adán que dormía a pierna suelta a su lado. FRUNS, compadeciéndose de ella, le dijo: Come de esta manzana, de lo contrario te aburrirás mortalmente para la eternidad. Eva dio un mordisco a la manzana e inmediatamente se puso a bailar, cantar y reír. Emocionada, quiso compartir el hallazgo con su compañero, al que despertó de la siesta. Se cuenta que la diosa FRUNI se deprimió mucho al saber que Eva, la primera FRUNI reconocida de la historia, había compartido su manzana con Adán. La tristeza de la diosa FRUNS generó el nacimiento de la lluvia.

FAMILIA.- Frunear, frunimiento, fruniza, frunicamiento, etc.

(*) Entrada extraída del diccionario pensapoético que preparan en sus ratos libres las hermanas frunis Paula Mocinho Novoa y Gertrudis Losada Alva.


miércoles, 4 de enero de 2017

Bye Bye Hello 2017


 Nuevo Trailer Soy lo que estás buscando

Desde que un día, hace ya unos cuantos años, en una conversación con Albert Tola, queridísimo amigo y excelente autor y poeta, y con nuestra querida Alicia González Laa, no menos excelente actriz y persona, expresé en voz alta que iba a hacer mi debut escénico en solitario con un espectáculo titulado Soy lo que estás buscando, han llovido muchas representaciones y enormes satisfacciones.

Todavía recuerdo con nitidez las carcajadas espontáneas que despertó el título. Ese sonido fue para mí augurio de las risas y la complicidad que después, en tantas y tantas funciones, he recibido del público más diverso, desde jubilados a estudiantes, pasando por público de todas las edades, ideologías y orientaciones sexuales.

Han pasado tantas cosas desde aquella tarde, tantas experiencias personales y profesionales. Y en todas, me ha acompañado el valor y el coraje de salir al escenario a decir mis pensapoamientos, esas composiciones poéticas a medio camino entre el poema y el pensamiento que pretenden puentes de empatía, convivencia, amor y compasión humana.

Una de las cosas más hermosas que me han sucedido representando este solo ha sido la constante gratitud que me han expresado innumerables espectadores y espectadoras que, tras disfrutar del recital, se han acercado a saludarme y me han agradecido explícitamente que les haya acercado la poesía a sus vidas.

El hecho de que Soy lo que estás buscando narre una experiencia de amor entre dos chicas, entre dos mujeres, a través de poemas y monólogos humorísticos, es un rasgo que añade aún mayor satisfacción a lo que de todos los públicos he recibido: sintonía, complicidad, agradecimiento y risa.

La poesía, que para mí es el acto de fe más grande que ejercemos sobre la palabra, me ha dado tanto, me sigue dando tanto, que salgo siempre encantada al escenario para repartir en persona la gracia que me conceden las musas siempre que me visitan en la soledad de mi casa, de mi habitación, de cualquier calle, esquina, sueño o parada de metro, de cualquier sendero, bosque o cafetería de barrio, y es que el verbo asalta allá donde precisa de voz.

Con este Tour titulado 'Bye Bye Hello 2017' quiero cerrar el periplo que se inició aquel día de Noviembre de 2010 en La Cuina, una sala de la que guardo hermosos recuerdos. La platea estaba abarrotada del público del primer VAKABARET, la gente con sus sonrisas, carcajadas, complicidades y comentarios, me dio el empujón que necesitaba para lanzarme a la arena. 

La idea de esta gira de despedida es visitar todas las ciudades que pueda, tanto de España como de Catalunya para acabar en mi ciudad, Santa Coloma de Gramanet a finales de 2017. Dando paso así al estreno de mi segundo espectáculo en solitario: I am sure, baby.

En esta gira habrá sorpresas, regalos muy chulos, novedades, pensapoamientos nuevos, más remakes y poemas vintage y, sobre todo, estaremos tú y yo, frente a frente, heart by heart, porque sí, porque el mundo nos ha hecho así, humanos descarados que aman el amor y lo transmiten con alevosía.

Gracias por seguir pensapoamando conmigo.


Santa Coloma de Gramenet. Diciembre 2016 - Enero 2017.

Fotografía de Gertudis Losada en la Sala Micalet del Teatre Sagarra 
de Santa Coloma de Gramenet en junio de 2014.








jueves, 15 de diciembre de 2016

Who is Human Being?




- Nadie es inocente.

Esas palabras de mi terapeuta van a parar directamente a la pirámide que gobierna esta otra frase que escribí el lunes, en el metro, después de estar presente lo que me aguantó el cuerpo en la Plaça Catalunya: Quizás nos hemos inventado un SER HUMANO que no existe. Un personaje, al estilo de los superhéroes, que defiende unos valores éticos y morales que le permiten intervenir en la barbarie de manera bondadosa y justa, salvando a los inocentes, a las víctimas de la guerra, la violación, la tortura, el asesinato, el abuso...
Solo existimos nosotros, nosotras. Gentes que estamos perdiendo la capacidad de amar tanto en global como en particular, porque el ruido ensordecedor del dolor, del sufrimiento, que padecen nuestros congéneres, lejos de despertarnos, nos adormece en una obscura resignación.
Me aferro como si fuera una náufraga a mi vida más cotidiana, a mi zona de influencia directa, procuro corregir aquellas, tantas cosas que no hice bien y que probablemente dañaron a seres queridos, a seres menos queridos, a conocidos, a desconocidos. Pues todo lo que hago y no hago contribuye al funcionamiento de este mundo.
Mi capacidad de sentirme culpable hizo tope hace mucho tiempo. Estoy agradecida a ese tope. Sin embargo mi capacidad de estremecerme y conmoverme sigue intacta. Al menos eso. 
Sigo a la espera de que un día con mi nadar, con mi remar gracias a las palmas de las manos desnudas, aferrada a este mástil que no siempre sé gestionar pero que me ayuda a salvar temporales, lluvias incesantes, olas de todo tipo y tamaño, me permite tumbarme al sol y a la luna cuando el mar ofrece calma, un día digo, pueda darle un poco de descanso y caminar por una playa. A veces oigo a los otros náufragos, en su llanto y en su risa, y ese sonido, mezclado con el sonido de la vida, me da esperanza.
No soy inocente, es cierto. Lo sé. Pero todavía puedo hacer y no hacer con conciencia.
Me quedo con la frase de Jung que reza en uno de los pedazos de papel pegados en la puerta del armario de mi habitación. El que mira fuera, sueña. El que mira dentro, despierta. Carl G.Jung


jueves, 10 de noviembre de 2016

Choose



La democracia hasta el presente es el sistema político más compasivo que conocemos para organizar y gestionar sociedades. Sobreentendiendo que la anarquía, ahora mismo, con la condición humana en esta escala de vibración, es inviable.
Las élites, pertenezcan al sector que pertenezcan, creen que su voz es más inteligente, ética y necesaria para que los pueblos sigan caminando. 
Siempre pienso en bien. De lo contrario, la oscuridad camparía a sus anchas. Y quizás nosotros, nosotras no estaríamos aquí para verla, vivirla. Esto aunque así sea, es decir, las élites se preocupan por el bien común, genera todo tipo de emociones contrariadas. 
A menudo me entristece descubrir a mi alrededor el poder de lo cáustico que genera paranoia en lugar de pronoia. Por poner un ejemplo en polaridades extremas. 
Mi corazón cree en un Dios compasivo, no en un Dios castigador. En unos guías que nos aman, no que nos putean.
Ahora comprobamos de manera fehaciente lo que en otros momentos de la historia ha dado deplorables acontecimientos y épocas en nuestra corta historia como humanidad. El pueblo es fácilmente convertible en masa. 
Cuando el pueblo, desesperado por no encontrar su sitio en sí mismo, busca las razones en el enemigo, vota desde la rabia, desde el rencor, desde la víctima, cobijando su propio descontento, frustración personal y circunstancias sociales reales, su voluntad y su desesperación, en el banquillo de aquella voz que hábilmente capitaliza, manipula, aprovecha y gestiona estas emociones, por otra parte tan humanas.
A veces, no sabemos por qué, como especie necesitamos ponernos al límite para saber, para descubrir quiénes somos, para elegirnos. Hemos atravesado momentos abismo. Confío que esto también sabemos hacerlo. Ha quedado grabado en la herencia generacional.
El único consuelo que nos queda somos nosotros, nosotras mismas. Lo que somos capaces de hacer y de abstenernos de hacer, de sostener y soltar, de generar y de rechazar, incluso de contagiar sin imponer. Es más que un consuelo, es un compromiso esencial.
Mi voto va para el Arte, el Amor, la Paz, la Serenidad.
¿Cómo llegamos hasta ahí? ¿Cómo mantenernos ahí?
Tú escoges. Tu eliges. You choose.
Tu Camino hace rato que camina solo.
There is always a road to walk.

(*) Foto del río Magdalena en Natagaima.


viernes, 4 de noviembre de 2016

De vehículos, conductoras y otros despliegues de la realidad



Cuando Florentino Ariza timbra a la puerta de Fermina Daza, tras décadas de esperarla, Fermina está despidiéndose de su marido, que ha muerto sin llevarse todas sus cosas. Fermina se pregunta por qué cuando un ser querido se va no se lleva con él todas sus cosas, evitando así el dolor de su ausencia, reflejado en cada una de ellas.
En cambio, a mí la muerte de un ser querido me hace escoger, elegir las cosas que guardan su presencia, su paso por mi vida. De pronto cosas inanimadas se convierten en símbolos. Por eso me quedé con los vehículos de mi padre. 
Ayer tocaba cerrar uno de los últimos tramos de la última etapa del camino. Cambiar de nombre sus motos y el coche en Tráfico. Gracias a las nuevas tecnologías, tenía concertada una cita previa que me generaba algunas dudas, pues una nunca acaba de estar segura de los argots específicos y su significado literal. Hacía unos cuantos años que no iba a La Campana. Todo informatizado, paneles de llamada bien organizados y cumplimiento de hora acordada. 
La mujer que me atiende me dirime a la jefa de la planta. Vaya, qué bien. Me alegro porque ante la cantidad de dudas al solicitar la cita, solo pido cita para un vehículo. El coche. Mi Clio Rucionante. Mirando los paneles, mientras espero el turno V348 pienso lo mucho que hemos avanzado en la praxis de la burocracia y las malditas esperas. La sala está a petar, pero la gente desfila.
La jefa me dice que va a cursar todas las fichas. Se lo agradezco. Tendré que ir a recogerlas en unos días. Hablamos de las motos. Están las tres montadas, con piedras de afilar. Mi padre era afilador.
- Oh, ara ja ningú sap esmolar bé els ganivets! Les màquines no funcionen! 
Parece que no solo yo echo de menos a mi padre. Era un artista en su oficio. Cuatro generaciones de afiladores me contemplan. Quizás más. Los cuchillos que afilaba mi padre sesgaban un velo al aire.
Luego me atiende una ayudante, pago las tasas y me indica también cómo renovar el carnet de conducir. Le pido por favor ir al lavabo, pero parece que está estropeado. Se disculpa. La mesa de la jefa está al fondo de todo. En esa planta contabilizo por lo menos 20 o 25 mesas de atención al usuario.  En todas menos en 2, cuento mujeres trabajando, ejecutando, ordenando, gestionando, aceptando, confirmando, introduciendo datos.
Al dirigirme al ascensor, un hombre con ganas de hablar se acerca y pica el botón.
-Tu primera
-Gràcies
(Sonreímos)
-Això és com fa quaranta anys, no anirem enlloc si no canviem les estructures. Tot està igual que fa cinquanta anys. Tot funciona igual. Em diuen que agafi número però quan m,atenen em diuen que he d,anar a l,edifici del costat, a la quarta planta. Que no m,ho podia dir el d,informació? A més els hi demano que em deixin anar al lavabo i res, que està espatllat. Quin desastre! No anirem enlloc si seguim així, mantenint estructures del passat...
(Sonreímos más)
-En això del lavabo m,ha passat el mateix. Però en la resta li he de dir que m,ha anat molt bé. (Pausa. Me abstengo de darle detalles). Trobo que el sistema informatitzat agilitza les esperes i la cita prèvia és un encert.
(Salimos del ascensor. Y el edificio. Sigo hablándole mientras caminamos hacia la puerta).
-Ara, quan anava cap a l,ascensor he comptabilitzat del total de taules atenent al públic només a dos on treballen homes, i he pensat, mira, manen ells i nosaltres ens encarreguem de que tot funcioni. (Rialles meves). Estem fins als collons! Que no en tinc. Fins al ovaris! (Més rialles. Ahora de los dos).
El hombre entra en otra oficina oficial que sí dispone de lavabos públicos en funcionamiento. Prosigo mi camino hasta el registro de la propiedad intelectual. Eso ya es otra historia. Más chula que la de tráfico. Otro día la cuento. 

(*) Foto de Gertrudis Losada.