domingo, 12 de mayo de 2013

Variaciones irregulares al zum zum sobre temas manidos ¿o no? de hoy en día



No tenemos que empezar por el final, por las formas y por los métodos políticos, sino por el principio, por la construcción de la personalidad, si es que queremos volver a tener espíritus y personas que nos garanticen el futuro.
Herman Hesse

En algunos encuentros de cierto trato social, todavía me encuentro con gente que tiene miedo a perder su puesto de trabajo y me resulta curiosa esa sensación. Me refiero al miedo a perder que tiene su otra cara de la moneda en la ilusión por ganar. Luego miro hacia atrás y veo claramente la estupidez de ideas tan occidentales como el éxito o el fracaso. Grandilocuencias en las que sin embargo he caído no una, sino unas cuantas veces. Ahora el significado es otro. Distinto, ampliado, matizado.
Una vida se comprende de tantos pequeños, diminutos instantes, milimétricas secuencias de ráfagas extrañas en las que tomamos decisiones que nos hacen oscilar en una dirección o en otra y que al final también están impregnadas por todas esas herencias ancestrales que recibimos. Y digo ancestrales porque según Andrzej Szczeklik, médico polaco, autor de un interesantísimo libro publicado por Acantilado bajo el título de Catarsis, 'Sobre el poder curativo de la naturaleza y del arte', 'los genes constituyen solo el 2% del ADN', a lo que añade: '¿Y del resto? Del resto no sabemos casi nada'. O sea que ojo con lo que nos creemos que heredamos. Yo es que tengo el colesterol alto porque mi padre y mi abuelo lo tienen por las nubes... ¿Y no será que tu alimentación es terrible? A lo mejor también influye aquella tremenda frase lapidaria que te dicen desde bien pequeño y no precisamente para bien: ¡eres igualito que tu padre! Y vas tú y te lo crees y empiezas a trabajar a favor de la imitación con más fuerza si cabe que al principio de relacionarte con el mundo. 
Lo que sí sabemos es que somos el segundo país en consumo de fármacos del planeta. El otro día lo escuché en las noticias. Aunque también es cierto que el periodismo actual es un mapa trufado de alertas, desgracias, catástrofes, corrupciones varias, secuestros, redes de prostitución y tráfico de seres humanos, abusos internacionales trufado todo ello con exposiciones de pintores internacionales, con estrenos mundiales de películas, con torneos europeos y finals four de éste o aquel deporte. Pero no, no quiero caer yo también en este tipo de digresiones vacías, absurdas y que no hacen otra cosa que contribuir a un cansancio generalizado que se materializa en ríos de tristeza en la mirada de la gente que creía que el progreso iba a ser imparable y que tener lo que quería solo era cuestión de teclear cuatro números secretos ocultados por otros cuatro asteriscos en una pantalla táctil, cuando la historia de la humanidad demuestra que está fundamentada más en el sufrimiento y en el dolor que en la dicha y la concordia. 
- Mientras exista el fútbol no hay problema por una revuelta civil -me dice tranquila la segunda mujer con la que me entrevisto en l'Oficina d'Ocupació, después de acceder al insistente deseo de mi madre que pensaba que así tendría algún tipo de descuento en el metro. ¡Error! Como no cobro ninguna prestación, no tengo derecho, si cobrara alguna prestación, entonces sí obtendría un descuento en la tarjeta de los tres meses. Debo decir que tuvimos una conversación sobre la vida, la sociedad actual y el vertiginoso descenso de los derechos sociales que me encantó con esta mujer hierático-resignada que tenía todo el tiempo del mundo para mí y que en los últimos años había contemplado todo tipo de situaciones personales, familiares y asociativas.
Aún así, aspiro a pequeños tránsitos intermedios, inesperados, de esos en que se toca la vida con la punta de los dedos y se parece alcanzar el sentido de todo este montaje. En el último año esos roces apenas sostenibles por nuestro corazón magullado o nuestro vientre escondido, me concedieron unas alas imaginarias que me hicieron levitar en más de una noche abierta. A veces compartidos, a veces olvidados y solo recordados en el siguiente roce. Y últimamente, que las alas me las han recortado la necesidad de realidad y pies en el suelo, ando sintiendo que antes ya estuve aquí, en este mismo lugar siendo otra entonces, así que camino, corro, leo, escribo, convivo, sonrío y procuro hacer micropolítica con mi entorno. Una micropolítica humanista, de sensibilidad y escucha con el desconocido; reconozco que a veces a los conocidos los tengo muy escuchados. Aunque es verdad que no siempre la logro y que la crisis también contrae ciertos estados de miserias cotidianas a las que damos la espalda para no sentirnos, además, ruines. Con todo eso juegan los que mueven los hilos. Su resistencia se afianza en la comodidad y la segura espera de resultados a favor; la nuestra sube y baja según el ánimo personal y el ánimo del grupo al cual todavía no somos ajenos.
Sin embargo, lo interesante de la vida es que nunca se llega. ¿Adónde? A ningún sitio. Y en el no llegar intuyo que está el descanso. El pararse a disfrutar del paisaje, a mirar las ventanas abiertas al mar, los balcones con flores de primavera, las terrazas con parejas que todavía se miran a los ojos y se besan, los poetas que escriben versos impíos en libretas furtivas y beben a cuenta, las chicas guapas que te sonríen y pasan a tu lado en un estreno de teatro y está bien porque hay que aprender a saborear lo fugaz y breve y efímero y adiós. Luego seguimos. ¿Adónde? Pues a ningún sitio. O a la platea de la sala principal. A ver una obra más sobre la guerra civil y los bombardeos en Barcelona cuyo máximo interés es la relación entre dos mujeres que no acaba de quedar clara a pesar del tango maravilloso que se echan con más de ochocientos silencios acompañando. O tal vez vamos al contigo. Pero hasta el contigo a veces es una idea borrosa, así que de momento me quedo conmigo, luego contigo y tal vez mañana un nosotras, un nosotros. ¿Te hace?
Mientras, un ejercicio enorme de deconstrucción de lo aprendido. De todas esas metas que nos grabaron en el neocortex colegial, todos esos deseos que no son nuestros y que nuestros progenitores, con toda la buena voluntad del mundo, continúan insinuándonos que nos harán más felices. Claro que cada día te despiertas siendo tú y todavía sueñas que comes chocolate, con lo que te costó dejarlo. Igualito que cuando dejaste de fumar y soñabas que volvías a darle una calada a un cigarrillo. ¡Ríete, ríete, que es rigurosamente cierto! ¡Menuda caña de chocolate más sabrosa! ¿Qué diría Freud? ¿O mejor Jung?
Y una pregunta final: ¿cuál fue el verdadero motivo de la moneda única en la Unión Europea? Ojo, no es que no me guste la idea de Europa, pero ni más ni menos que puede gustarme la idea de Asia, África, Norteamérica o Latinoamérica. Aunque ahora que lo escribo, casi siento más simpatía por Latinoamérica que por la vieja Europa, después de todo, crecí con aquella gran sentencia de que África empezaba en los Pirineos. Cosa de los franceses que ahora también parece que muerden el polvo. Y si lo vuelvo a pensar me gusta más la caña de chocolate que no me comí anoche en mis sueños.

Yo ya no tengo 'ninguna patria' ni ideales; no son nada más que ornamentos para los señores que preparan la próxima batalla.
Herman Hesse

De todos modos, lo que os escribo siempre al final: ni caso, haceos caso a vosotr@s mism@s o a quien consideréis oportuno, al fin y al cabo, como dicen los americanos, las opiniones son como los agujeros del culo, todo el mundo tiene una. Eso sí, divertiros, intentad ser felices hagáis lo que hagáis, porque lo importante no es tener un trabajo a cualquier precio, lo imprescindible es que gracias a ese trabajo tu ser esté en paz y en movimiento creativo con el resto, con el entorno y con el mundo. Y sí, hay otras maneras; que no las conozcamos no quiere decir que no existan. Y sí, sí se puede.

sábado, 2 de marzo de 2013

Mirar el cielo y ver el suelo



Dormía con gafas.
Leía sus sueños.
Marta Pessarrodona

Cómo aparecen y desaparecen las cosas y las gentes es algo que me tiene fascinada últimamente. Aparecen claveles en las tierras de los árboles, notas de amistad enervada en las aceras, llaves en los descensos de las montañas sagradas, sobres para cartear el futuro, bolígrafos inspirados en plumas en los que se secó la tinta, sonrisas de niños ausentes en los vagones de metro, niñas que repiten en letanías de profundo amor ¡mama, mama, mama!... Desaparecen papas cansados, castigos ejemplares contra abusos de poder y tráfico con robo al erario público, cadáveres de todas esas guerras que los telediarios nos ahorran porque nieva y el temporal de la península nos tiene acongojados ante la inminente llegada de la primavera, amigas que están y no se ven, amores que se van y no volverán, independentistas guapas que ponen rimel en las solapas de mi poesía, encuentros en la noche tras recitales 'unplugged' con risas cargadas de llanto 'te veo, te veo'... Y en el fondo, qué pocas cosas son importantes de verdad, imprescindibles para seguir viviendo, para seguir bailando.
Se alejan también las alarmas, las sirenas, las noches con sol en vela, las luces que deslumbran en el corazón, los equipajes en rebajas, las lluvias de marea negra, los billetes reversibles... y queda solo un frágil equilibrio colectivo que depende tanto de las cosas que se hacen bien como de las cosas que se hacen mal. Y en esta imperfección continua que es vivir a tropezones con largas pistas de patinaje artístico, vamos cambiando progresivamente para nunca dejar de ser nosotras mismas. ¡Qué curioso!
Luego también están las olas solidarias, los yes we can que se oyen por las esquinas, la unión en favor de lo esencial extirpando matojos de ideologías sangrantes, manos en cadena aplaudiendo lo común, amabilidades y respetos varios en la discrepancia. También, también.
Y tantos otros fluires que sería interminable de relatar pero que de algún modo todos vamos oliendo, escuchando, sintiendo.


Y ahora que he aprendido a mirar el cielo, resulta que es cuando mejor veo mis pasos, mis huellas en el suelo. Un día me voy a abrir la cabeza contra el suelo de tanto soñar, creo que escribí hace años. Pero resulta que mis sueños han abierto la puerta del corazón y de la vida misma, tras muchos tramos abruptos, simpáticos y a veces también seductores.
Lo dice una de mis maestras, Nuestra Señora de Martín Gaite: lo raro es vivir. Sí, lo raro siempre es vivir. Y ahora incluso, lo bueno, lo auténtico, lo único, es vivir.
Brille el sol cuando pueda.

jueves, 3 de enero de 2013

VACARUMIA, una oportunidad para regurgitar lo vivido




Quizá haya llegado el momento en que la imaginación esté próxima a volver a ejercer los derechos que le corresponden. Si las profundidades de nuestro espíritu ocultan extrañas fuerzas capaces de aumentar aquellas que se advierten en la superficie, o de luchar victoriosamente contra ellas, es del mayor interés captar estas fuerzas, captarlas ante todo para, a continuación, someterlas al dominio de nuestra razón, si es que resulta procedente.
Manifiesto surrealista, André Breton (1924)

El aparato digestivo de la VACA está diseñado para que todo lo ingerido regrese de nuevo, sin vómito, y haya otra oportunidad para volver a rumiar aquella hierba que el hambre, las ganas y la necesidad nos indujeron a tragar en una primera fase de la alimentación básica para sobrevivir.
Lejanos los actos artísticos de la MOSTRA NOVEMBRE VACA 2012 pero cercanas todavía la experiencia y la memoria de lo que fue, las socias VACA afrontamos este enero de 2013 a partir de lo que ha supuesto para la asociación en general y para la compañera en particular este curso pasado en el que la crisis económica ha sido, gracias sobre todo a una clase política manca frente a los grandes poderes, unos medios de comunicación embargados por intereses de líneas editoriales e ideológicas, unos/as intelectuales y/o pensadores/as henchidos de argumentos pero faltos de vocación social que genere cambios reales y un contagio popular del síndrome de la catástrofe cual peste del segundo milenio no detectable por la ciencia ni por las defensas personales del individuo, una convidada de piedra que casi consigue que olvidemos aquellos versos del gran Machado solo el necio / confunde valor con precio.
Es por tanto tiempo de regurgitación. Tiempo de reflexión. Tiempo de compartir desde la serenidad. Tiempo de autocrítica. Tiempo de fotografiar nuevos horizontes, reconocer viejos motores y apostar por nuevos ímpetus que consigan ayudarnos a realizar este próximo slalon gigante sin descalabros; o con los menos posibles. Porque lo difícil no suele ser el caminar hasta la meta sino el descamino que luego nos devuelve al punto de partida con la mochila de la experiencia cargada. Así como el buzo apneista desciende a pulmón abierto hacia las profundidades abisales así vuelve a descomprimirse hasta la superficie y se des-pide de aquello que pidió y no consiguió y de lo que consiguió y ya forma parte de él.
PROJECTE VACA es una asociación de creadoras escénicas que prioriza los procesos creativos por encima de los resultados finales puesto que una de sus múltiples líneas de trabajo, la más significativa y valuarte habitual, es la investigación, el adentramiento en el camino hacia el encuentro con el hecho artístico. Pero tal vez haya llegado el momento en el que el espejo ya se atreve a desafiar la imagen y le da otra oportunidad a la madrastra que nunca fue tan mala. Por decirlo en otras palabras, quizás sea el momento de enfrentarse no solo con el proceso logrado sino también con el resultado exhibido. Pero no porque las creadoras no seamos libres de fracasar –¡líbreme el altísimo de privar de tan magno placer del aprendizaje! Entendiendo esta palabra como el fruto de la gloria del intento que diría Quijote si le pusiéramos un micro- sino porque puede que el reloj marque ya las horas para abordar metodologías, condiciones, compromiso, dedicación, objetivos, recursos y revisión honesta y en profundidad de lo que la asociación es y representa, perfectamente formulado y retratado en el código ético que nos legó, con la colaboración y aprobación de muchas socias, la dramaturga y directora Beth Escudé i Gallés. Un código ético que no podemos ignorar pues forma parte de nuestro adn.
Es preciso partir de lo sentido, pensado, experimentado y digerido para luego descender al universo de lo concreto que es donde se pueden ejecutar las acciones y poner en marcha los planes de reorientación que intenten cambiar todo aquello que no nos satisface. Generando así nuevos mapas de abordaje de la experiencia artística para alcanzar nuevos espectáculos, nuevas investigaciones, nuevos retos. Y no estoy hablando de personalizar con nombres propios por ésta o aquella cuestión -si no es más allá de contribuir al avance de lo colectivo- hablo de aportar nuevas llaves que abran otras puertas, a ser posible de la percepción, que diría el poeta.
Hay un momento para la acción y un momento para la digestión y siempre, en una asociación como la nuestra, de carácter tan voluntarisma y vocacional, hay un momento para la comprensión, para la crítica y la posterior unión en lo común. No se trata de teñir de un único y homogéneo color nuestra pelambre; nuestras heterogéneas formas y múltiples contenidos. Se trata de encontrar puentes de complicidad, solidaridad e independencia entre tantas y tan diversas maneras de entender el arte y su penúltima expresión. Explicado en términos matemáticos de segundo de EGB o primero de PreESO: si no puede ser la unión de los conjuntos que se de la intersección. Y si finalmente, tras una voluntad de acercamiento, entendimiento y encuentro ni la unión ni la intersección son posibles pues que sea la separación de los elementos no coordinantes.
Como VACA activa, mi vocación natural es la de la supervivencia del colectivo y su espíritu abierto, integrador y hospitalario. Y en ese sentido abogo por la escucha, el compartir, el discrepar intenso y libre desde el respeto y el aportar y recordar siempre nuevos y clásicos puntos de vista que nos incomoden, sí, pero no nos paralicen. La comodidad es enemiga de la creación artística, el mundo ya tiene demasiados –y algunos me encantan, conste, sobre todo los que reposan en sofás mulliditos- mandos a distancia con elevadas posibilidades de combinatoria para inmovilizarnos, e incluso para destruirnos, como para que una asociación de alma contestataria y alternativa, como la nuestra, se postule como una plataforma tuneada en forma de ‘chaise longue’ mecánica que de cabida a actitudes facilonas y acomodaticias.
¡Buah, muuuuuuuuchas ganas de regurgitar, compañeras!
Dicho esto, lo que digo siempre, no me hagáis tampoco muuuuuuuucho caso, haceos caso a vosotr@s mism@s y al espíritu que os realza.
¡Feliz 2013 y que lo podamos compartir!

viernes, 21 de diciembre de 2012

Ahora que el mundo se acaba, afortunadamente



No hay crisis, lo que hay más que nunca es orfandad. (…) Algo se ha ido para siempre, ahora es cuestión de volver a nacer, de que nazca de nuevo el hombre en Occidente en una luz pura reveladora que disipe como en un amanecer glorioso, sin nombre, lo que se ha perdido

Persona y democracia, María Zambrano (1958)

Mamá, ¿qué pasa normalmente cuando se acaba el mundo?

Recuerdo varios finales de mundo. Y normalmente después amanece, que no es poco. También varias muertes, propias y ajenas. Y algunos nacimientos, ídem. Hasta comuniones maravillosas en las que no te daban hostias sino caricias de alma. Confirmaciones y epifanías varias. Y algún hallelullah reciente que me llenó el corazón de entusiasmo. Así que voy a llamar a mi amiga para ver si le sirve esto como respuesta a la pregunta de su hija. Porque creo que a los niños hay que darles respuestas cuando las necesitan. Aunque solo sea para que luego las rechacen de plano y vengan un día a decirte, oye, todo aquello que me contaste, no es así.
En otras fechas para la memoria, surge aquella pregunta, ¿y tú dónde estabas cuando murió Franco? ¿Y cuando cayeron las torres gemelas? ¿Y en el golpe de estado del 81? ¿Y en las Olimpíadas del 92? ¿Tú dónde estabas entonces que tanto te necesité? Que diría el último de una fila que todavía no se acaba.
Aún comprobando que ha vuelto a amanecer, que las montañas de Singuerlín siguen su idilio con un cielo despejado y el viento mece mi cuna, por si acaso, me he comprado un Gary Cooper, ese actor memorable que fue Johnny Doe y el Sargento York y que se puso solo ante el peligro porque sabía que lo más importante seguía siendo la justicia y el triunfo del bien y un chaval de la peca que me caliente los fondos con un abanibíaboebé, abanibí quiere decir te quiero amor y todas esas versiones magistrales de canciones pasofranquistas, aunque antes me he ido a acariciar los lomos de varios libros escritos por Ana María Matute y Carmen Martín Gaite a la Abacus, que siempre me calientan las pestañas y, por extensión, las puntas de mis anhelos. Siento que es un día para apelar al honor de los buenos, a pesar de mi filia y mi fascinación por lo controvertido y lo contradictorio, ya sea compatible o viceversa. Si alguien tiene que salvar el mundo, por favor, que sea el espíritu de Gary Cooper bendecido por Capra y con la varita mágica de Barbra alicatando la esperanza, me da igual si es Stanwick o Streisand. ¡Que cante, que cante la Streisand! Papa can you heart me? No, no, mejor sentimental puro: memories... are the colors of my life. Sí, hoy el mundo también necesita una barbra, una bárbara que nos mueva el piso y que se atreva. ¿A qué? A lo que sea.
Y si me paro para mis adentros, puedo oír otras voces. Si vivir es bueno, / es mejor soñar, / y mejor que todo, / madre, despertar dice el amigo Antonio, no sé si antes o después de volver la vista atrás. Creo que por lo que más pena me daría que se acabara el mundo sería porque no podría volver a ver, escuchar, sentir poesía. Y es que la poesía no puede morir nunca, está ahí, al otro lado, o en tu lado, o dentro, o alrededor, o flotando, o volando, o desvaneciéndose mientras tanto; pero ahí, siempre ahí. Eso sí sería tristeza eterna. Ay, vagar sin poesía en los adentros, qué tristeza, qué tristeza, no tener un triste verso que echarse al cuerpo. (…) y aún cuando nada te alumbre, / no te mueras todavía, decía con aquella voz maravillosa la Gaite. No, no te mueras todavía, no te mueras nunca. Es un tú tan plural este 'te' que no caben los nombres ni en un post infinito.
Pero hoy no me hagáis mucho caso, hoy menos que ayer y mucho menos que mañana, haceos caso a vosotr@s mism@s, seguid los pasos de vuestra intuición y sabed que movimiento es vida pero también contemplación es belleza. Hoy que se acaba el mundo, me puse algo cursi, algo ñoña, algo nostálgica. ¿Qué queréis que os diga? Soy hija de mi tiempo, mujer senti-mental con aspiraciones de libertad y fe inquebrantable, porque cuando parece que se ha agotao resulta que encuentro otro brote de manantial entre pedruscos interiores que ignoro cómo -¡cómo!- siguen ahí.

Paula Mocinho Novoa: Mamá, ¿cómo haces para construir el mundo cada día y que no se te caiga al día siguiente?

Mamá: Sí se cae, hija, sí se cae, pero lo vuelvo a levantar.

BSO, La felicidad de El Chaval de la Peca

sábado, 17 de noviembre de 2012

12a MOSTRA NOVEMBRE VACA: Te esperamos


…, lograr así emprender un trabajo -incluso sin recibir paga por ello- y presentarlo al público; donde sea, en un sótano, en la trastienda de un pub, en la guardia de un hospital, en una cárcel. La energía que produce el trabajo es más importante que ninguna otra cosa./ De manera que no permita que nada ni nadie le impida estar en activo, aún en las condiciones más precarias, en vez de perder el tiempo buscando las condiciones ideales, que quizá nunca lleguen. En última instancia, el trabajo llama al trabajo.
Más allá del espacio vacío, de Peter Brook.
Escritos sobre teatro, cine y ópera. 'Intento contestar una carta'.

La noche de otoño vertida sobre las calles de Barcelona, con sus luces y sombras imprime en mi mirada la remembranza feliz de otros noviembres. No es un dejà vu. Se parece más a ese hambre de engendrar belleza del que habla María Zambrano en sus textos reunidos bajo el título 'Hacia un saber del alma' y que acaba definiendo como 'el amor'. O como esa ventana a la que se refiere Carmen Martín Gaite cuando alude al lugar desde el que algunas mujeres escritoras han visto siempre el arte y la vida, tan imbricados el uno con la otra. A menudo, indisolubles.


Noviembre es para mí sinónimo de Mostra NOVEMBRE VACA (www.projectevaca.com). Este año bajo el lema: La dona conta i hi compta / La mujer cuenta y cuenta. Territorio creativo, espacio con mirada femenina, red de vínculos, inspiración y diversidad en la forma de expresar, lugar de participación, intercambio, transformación personal y social, en definitiva, compromiso con la mujer de teatro y la sociedad que nos rodea. Cerca de cuarenta creadoras escénicas de todos los ámbitos artísticos colaboran en la presente edición cuyo trabajo recibe también la energía y el talento de muchos y muchas cómplices externos a la asociación que se prestan generosamente a completar nuestras inquietudes, intuiciones artísticas y demás motores que nos inclinan año tras año a seguir mostrando nuestras propuestas. Desde las más invertebradas a las más convencionales pasando por la curvas, subidas y slalons más emotivos y emocionantes que se puedan imaginar. Pasión.
Para ir entrando en nuestro heterogéneo imaginario colectivo, el lunes 5 de noviembre se presentó en la Casa Creciente (Tss. De Gràcia, 278) el PROJECTE SATORI. Satori es un grupo de meditación y creación formado por artistas que parten del silencio para iniciar un viaje espiritual que contribuya a crear y compartir una experiencia escénica. En una sesión abierta, las socias que vienen realizando este tipo de investigación personal, dieron paso al acto de compartir.
Los martes 6, 20 y 27 a las 20.30 h. en el Cafè de les Delícies (Rbla del Raval, 47) DONA CONTE se convierte en un punto de encuentro de narradoras de tradición oral que devuelven a la palabra el disfrute y el juego de seducir al auditorio a través de la simplicidad de la palabra y la música. DONA CONTE es una propuesta que nace del vivero artístico de una de nuestras socias más activas, Alicia Martel, motor y corazón de otra propuesta ya consolidada como es DONA CANÇÓ. Nuestras cuentistas son Mercè Pau, Assumpció Ortet Gallart, Isabel Díaz y Karen Tavera, acompañadas por la música de Alicia Martel.
MARA TRUTH, un latido escénico llegó el pasado 9 de noviembre y es el resultado del laboratorio impulsado desde la Comissió de Creactivitat de PROJECTE VACA, como otros años lo fueron La veu dels ocells a partir de la dirección de Cristina Castrillo o el de clown de Virginia Imaz. MARA TRUTH nace en el taller dirigido por Consuelo Trujillo (www.criaturadelarte.blogspot.com) a partir de una investigación actoral teórica y vivencial sobre la acción y la figura de la mujer en la historia bélica de nuestra civilización. Una experiencia que nos ha permitido expandirnos y ahondar un poco más en nuestro camino como creadoras escénicas. Diecisiete mujeres sobre un escenario desnudo dibujan un viaje salpicado de clasicismo y modernidad, de tradición y vanguardia, de fe y escepticismo. Música, movimiento, palabra, danza, teatro. Una creación colectiva en busca de una mujer que es todas las mujeres. Más que una propuesta teatral, una experiencia escénica. Un verdadero placer abrir finalmente al público este trabajo en proceso que comenzó en junio pasado y que de momento ha llegado hasta aquí. La única propuesta que este año ha podido ser presentada en nuestra sede habitual l'Espai Francesca Bonnemaison de la calle Sant Pere més Baix número 7, LA SALA. Dos espacios teatrales de la ciudad que habitualmente son ocupados por otros menesteres muy distintos para los que fueron construidos. Teatros que albergan todo tipo de eventos y muy pocos intentos de arte.


El sábado 17 a las 21 h y el domingo 18 a las 19 h se presenta el montaje Necro-lógica de la socia Nathalia Paolini (www.lanathamandra.blogspot.com), dramaturga, directora y actriz barcelonesa de origen venezolano que con este texto obtuvo el premio de Autores Inéditos de Monte Ávila Editores 2011 así como una mención honorífica en los Premios Municipales de Literatura 2012, Caracas, Venezuela. Una mujer que llega a la Morgue para informar sobre su propia muerte se ve envuelta en una burocracia imposible que le impide hasta morirse por voluntad propia. Paolini impregna de humor negro y absurdo una situación más real de lo que puede parecer a simple vista. Espai Cincomonos (Consell de Cent, 283). Con dirección de la propia Nathalia Paolini e interpretación de Pilar Seijo y Roberto Urbina.


Otra de las interesantes propuestas que se presentan estos días de NOVEMBRE VACA, es laSal de Eva Hibernia dirigida por Cristina Lügstenmann. laSal es la historia de una familia fantasma creada a la fuerza por  la crueldad de la guerra. De nuevo mujer y guerra, en esta ocasión de la mano de una autora, Eva Hibernia (www.evahibernia.blogspot.com), que nos tiene acostumbradas a la sensibilidad exquisita de sus textos, la comprensión profunda del ser humano y, sobre todo, a dotar a sus obras de algo que es imposible enseñar en ningún taller de dramaturgia: alma. laSal se presentó por primera vez a público en la I edición del Ciclo de Lecturas dramatizadas de Autoria Femenina Contemporània PRIMAVERA VACA (2010) y conserva el grueso de su reparto inicial encabezado por Montse Alcoverro y Ferran Lahoz completado por el joven Joan Sureda. Para ir abriendo boca, el próximo lunes 19 a las 19 h en la sede de la SGAE de Barcelona se presenta el libro laSal en edición bilingüe de catalán y castellano de la editorial Novaescena, col·lecció Teatro Express. laSal se presenta los días 29 y 30 de noviembre en LA CALDERA a las 20.30 h (Torrent d'en Vidalet, 43)-


Un hangar al cor de l'estranyesa es un trabajo en proceso a partir de la obra Muelle Oeste de Bernard Marie Koltès que dirige Ariadna Martí y cuya dramaturgia firma Laura Freijo. Esta propuesta teatral de investigación tiene como punto de partida la búsqueda de un lenguaje escénico vertebrado no solo por la palabra poética de este clásico de nuestro tiempo sino también por el movimiento de la intérprete. Confluyen en esta creación algunos datos curiosos: es la primera vez -si la memoria de la cronista no le es infiel- en que uno de nuestros proyectos aborda un texto escrito por un hombre y todos los personajes son interpretados por actrices. En un barrio abandonado, en un hangar donde ya nadie sueña, lejos de todo, alguien llega para morir. El reparto lo componen Silvia Albert, Chechu García, Anabel Moreno, Blanca Pàmpols, Gema Sala, Natalie Ravlich, Carolina Torres y Teresa Urroz. El miércoles 21 y el jueves 22 a las 20 h en la Fàbrica de Creació FABRA I COATS (Sant Adrià, 20).


En la recta final de la presente MOSTRA NOVEMBRE VACA, tenemos tres citas importantes: Performance, Taller per a famílies y nuestro ya tradicional VACABARET. La Performance es una propuesta coordinada por Imma Colomer en la que participan Silvia Albert, Cecilia Bellorín, Carla Carissimi, Imma Colomer, Ariadna de Guzman, Mercè Espelleta, Gemma Julià, Imma Manresa, Alicia Martel, Assumpció Ortet, Mercè Pau y Marieta Sangú con poemas de Josefa Contijoch a partir de una premisa de experimentación con el propio cuerpo y algunos objetos colindantes. Podemos disfrutar de esta Performance el lunes 26 en el Centre de Cultura Francesca Bonnemaison a partir de las 20.30 h. El Taller per a famílies  propone conectar un sentido del arte dentro del crecimiento del niño y el adolescente, como una herramienta más para ampliar las formas de expresión. Este taller está coordinado por Alicia Martel y ser realizará el próximo sábado día 24 de noviembre entre las 11 y las 12.30 en la sede de CA LA DONA (Ripoll, 25). Y ya para acabar esta ruta de mujeres creativas y creadoras, el VACABARET baja el telón el sábado día 1 de diciembre a las 21 horas en el nuevo NunArt Guinardó (Telègraf 67-71) con la participación de gran número de nuestras socias entre las que se cuentan Silvia Albert, Cecilia Bellorín, Itziar Castro, Claudia Cantone, Isabel Díaz, Laura Freijo, Paula Jofré, Gemma Julià, Eva Losada, Alicia Martel, Assumpció Ortet y Margarita Ponce. Al final de la función, PROJECTE VACA os propone una pequeña fiesta para celebrar que, a pesar de todo, como diría aquel personaje de Follies: We're still here
O lo que es parecido aunque no es lo mismo: ¡viva el teatro y la creación!


 


sábado, 8 de septiembre de 2012

À la recherche de la magia de Madrid





-        ¿Quién no se ha dao un piponazo alguna vez en la vida con una amiga? -frase atribuida a folclórica famosa en una plaza de la zona de los Austrias. Reímos a carcajada rota. Y claro, viene a la memoria el diálogo de Cecilia Roth en 'Todo sobre mi madre': 'todas llevamos una bollera dentro'. Añadiría, aunque no se manifieste sexualmente, claro. ¿Cuántas relaciones de amistad entre tías no conocemos que solo les falta el sexo para ser sentimentales en sentido al uso?
Ronaldo está triste. A Aguirre la enganchan diciendo que a los arquitectos de Madrid habría que matarlos. Merkel y Rajoy reparten migas de roscón, Rosa Benito se construye como nuevo personaje de la tele popular con dramaturgia en directo cada día y es la cuarta o la quinta vez que visito Madrid; prosigo mi búsqueda de su magia. 'De Madrid al cielo' fue un homenaje a la alegría que siempre me ha parecido brillante. Más que 'Bar-cel-ona'; por hacer una absurda comparación. Es la cuarta o la quinta vez y no tengo memoria de las anteriores, así que es  la primera vez que voy a Madrid y me pregunto dónde, dónde se puede levitar en Madrid.
-        ¿Recuerdas el gimnasio en el que trabaja Carmen Maura en '¿Qué he hecho yo para merecer esto?'? Pues estaba aquí dentro – mi acompañante señala los cristales de la cafetería en la que estamos tan ricamente haciendo un repaso a la actualidad general y a nuestra vida en particular.
-        Anoche estuve en casa de una amiga en la Latina y me tropecé con dos 'trailers' del rodaje de la nueva de Almodóvar -le digo.
Si yo fuera otra sería ésta que soy ahora, pienso en algún momento mientras callejeo un poco por Malasaña. ¿Cómo he podido estar aquí antes y no recordar nada? ¿Solo saber que he estado? Raro. Y sé que mis dificultades para ver Madrid, pasan por mi tendencia a la simetría como necesidad de supervivencia y orden. Madrid es fundamentalmente asimétrico. Pero como soy otra, hasta parece que me oriento mejor. No solo lo parece sino que lo constato. Encuentro lugares sin perderme y me empieza a invadir la sensación de que próximamente tendré una historia que contar con esta ciudad. ¿Qué es una ciudad sin una historia que contar?
-        Parece que de un momento a otro va aparecer un personaje de Tirso de Molina...-digo mirando los ladrillitos rojizos y pequeños que conforman las fachadas de los edificios.
-        O un lazarillo...
Me han hablado de los atardeceres de Madrid. Desde las Vistillas, la Plaza Oriente o el Templo de Debod. He paseado por la plaza Mayor, por el mercado de San Miguel, el Palacio Real.
-        A esto me refería, ¿lo notas? En este lugar se puede vivir magia -digo mirando alrededor. Da igual si la Plaza Mayor es de lo más típico. Recuerdo en voz alta la secuencia de Marisa Paredes y Juan Echanove en 'La flor de mi secreto' cuando al final pasean por la Plaza Mayor y no te da pena que la divina no quiera al bufón que baila claqué; esa película que pasará a la historia del cine español -si lo hace- por la frase de marras que la autora de novelas rosa le lanza al piloto de aviones en lo alto de la escalera: '¿Existe alguna posibilidad, por pequeña que ésta sea, de arreglar lo nuestro?'. Claro, Madrid es Almodóvar. Como Nueva York es Woody Allen o, según cómo lo lleves, Martin Scorsese. Exterior. Noche. Sábado. Plaza Mayor. A mi lado, una chica 'casi'. Casi le gusto, casi le sirvo, casi es luna llena, casi magia.
-        Hay una cosa peor que no llegar: llegar tarde. No tengo ni idea de quién escribió esa carta. Y hubiera matado por conocer a su autora -le sigo contando el lunes a mi acompañante, en la cafetería de la plaza de los Austria, o tal vez mientras nos trasladamos del restaurant de los montaditos a la plaza de Carmen Maura, por ponerle un nombre que sería no solo apropiado sino merecido. ¿La llevas ahí? No.
Cuando mi acompañante la lee -le envío documento copia por correo electrónico-, contesta 'Querida Paula:' -encabezamiento clásico que mi espíritu gaitiniano agradece- esta carta huele a ti por todos lados, ¿no la habrás escrito tú y lo has olvidado? Y si la has escrito tú, la pregunta sería: ¿quién te despertó algo tan hermoso y tierno?
Estoy a punto de dejar Madrid sin ver un atardecer. Tampoco es tan importante. En realidad, esta nueva yo siente que nada es tan importante. La magia de ciertos lugares requiere compartir. La de otros no es necesario. Llevo conmigo una hoja impresa de ordenador con cuerpo de letra arial doce que empieza con un 'Quizás...'. Llego al Templo de Debod, regalo de Egipto a España en señal de agradecimiento por la ayuda prestada. Miro el cielo. El sol se pone. Pido un deseo y echo una foto, a ver si capturo un pedacito de algo. Luego me dirijo al encuentro con mi anfitriona, en Lavapiés. La asimetría de Madrid empieza a peinarse con gesto de amante, que diría Aute y que, de alguna manera, tendré que olvidarlo. Total son muchos años. Total igual la escribió otra yo. Total solo es un pedazo de papel sin firmar que nunca llegó a tiempo. Total nada. Total volver. Total Barcelona again.

(*) Atardecer en el Templo de Debod, foto LFJ

domingo, 19 de agosto de 2012

La marathon de Nueva York




Y seguro que quieres acabar haciendo la Maratón de Nueva York -dice Victoria al teléfono.
Mi mente se pregunta, ¿cómo lo sabe?
- Es el sueño de todo aquel que corre -añade como si me leyera el pensamiento.
No hablaba con Victoria desde hace dos meses, desde el día de mi cumpleaños. Victoria es mi mejor amiga, la persona más racional que conozco y probablemente una de las más inteligentes. Ostenta ese título como mi madre ostenta el suyo o mi hermano el suyo: nunca dejarán de serlo. Aunque pasemos períodos de silencio, de pronto un día encuentras un retazo de papel con remembranzas del pasado y con la única persona que quieres, que necesitas hablarlo, analizarlo, darle vueltas y más vueltas, es con 'tu mejor amiga' porque sabes que ella dará con detalles que tú, después de leer el texto unas veinte veces, has sido incapaz de ver. Y en este verano en que el calor aprieta, me he puesto a correr a diario y he regresado puntualmente a la literatura estrábica de Juanjo Millás y me he vuelto a reír de lo lindo con su estilo siempre original, se hacía imprescindible una conversación con Victoria; por la nostalgia de pura literatura, claro.
Entonces comprendí de súbito que uno se enamora del habitante secreto de la persona amada, que la persona amada es el vehículo de otras presencias de las que ella ni siquiera es consciente. ¿Por quién tendría que haber estado habitado yo para despertar el deseo de María José?, acierta el gran Millás en un pasaje de 'El mundo'. Eso mismo me preguntaba yo con el último arrebato amoroso que me cogió en primavera. '¿A quién ve en mí que le provoca tanta bronca?', me preguntaba. Justo lo que también le pregunta el propio Millás en la habitación del hotel de la calle 42 de Nueva York en uno de los desencuentros con el amor de su infancia. Así mismo se lo dice: Te lo preguntaré de otro modo: ¿Por quién estoy habitado desde que nos conocemos para haber provocado tu rechazo? ¿A quién ves en mí que tanto te disgusta?. Merece la pena leer toda la novela por ese encuentro revelador en Nueva York entre Juan José Millás y la tal María José. Una siempre piensa qué pasaría si se volviera a encontrar con su gran amor y fantasea con conversaciones estupendas y reencuentros idílicos, cosa que la realidad acostumbra a negar; gusta leer que le pasa a otros, porque la literatura tiene esa magia, mientras lees ocurre de verdad. Leer es otra forma de vivir. Es en períodos intensivos de lectura, como el que atravieso ahora en el pueblo, que veo claro por qué tantos escritores afirman tener una primera vocación de lector más que de escribidor. Afirmación a la que nunca he llegado.
- Ahora estoy en ocho kilómetros diarios a un ritmo lento, pero llego, que es lo importante. Y el otro día paré cinco minutos en casa después del circuito, salí a buscar a mi madre y a mi hermano y me hice seis más. No me lo podía creer.
- A mí no me gusta correr -dice Victoria. Pero entiendo que engancha muchísimo.
- El 16 de septiembre es la Cursa de la Mercè, la quiero hacer. Son 10 kilómetros por llano. ¡Pero hostias hay que pagar!
- ¿Qué te crees? La Maratón de Nueva York te vale más cara que el billete de avión ida y vuelta.
- Estoy pensando en correr la Mercè de alegal, sin dorsal, en plan comparsa...
- Total, ¿qué te van a hacer? ¿Detenerte? ¿Meterte en la cárcel? 
- Eso, ¿qué pasa? ¿que no se puede correr en Barcelona o qué?
Nos reímos. Le digo que voy a ir a verla a finales de agosto si mis planes no se quiebran, que necesito enseñarle una carta que ha aparecido de repente entre mis cajas, una 'nota larga' que no sé de quién es pero que me ha sacudido el corazón con fuerza retrospectiva.
Luego, mientras me entreno para la Maratón de Nueva York, con la mirada puesta en el horizonte que se apaga anaranjado y me parece que mi ritmo se ha intensificado con respecto a días anteriores después de la vitamina que siempre supone una conversación con Victoria, me doy cuenta de que también cabe la posibilidad de que esa carta no esté dirigida a mí. Sin embargo, ¿qué hace entre mis cosas, mezclada con otras cartas personales, dentro de una de mis cajas? Desde que la encontré en mayo que mataría por saber quién la escribió y, por si acaso, a quién va dirigida. Desde mayo que pienso que me hubiera sido inevitable enamorarme de alguien que escribe así si en su momento lo hubiera sabido. Desde mayo que no puedo dejar de pensar, ¿y si fue ella? ¿Por qué no llegó a tiempo? Esta es la clase de cosas que se leen, que no suceden, y sin embargo, tengo la prueba de que alguien, una vez, pensó en mí como a mí siempre me gustó que me pensaran si me querían.
Ayer, por cierto, el sueño de la maratón de Nueva York se alejó un poco, me dio mi primera pájara y me costó tremendo esfuerzo llegar a casa. El circuito empieza y acaba en la puerta de la casa de mis antepasados. Eso sí, completé el ocho, arrastrándome, pero lo hice.