THE LESBIAN SISTERS

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Fotos de Eugenia Gusmerini

martes, 3 de noviembre de 2009

Mavis Gallant, escritora


‘El miedo de haber heredado un legado defectuoso, una vocación sin talento que la sostuviera, me persiguió desde muy joven’ dice Mavis Gallant en el prólogo de ‘Los cuentos’, editorial Lumen. Es un miedo que comparto. No sé si por herencia o precaución, verdad o humildad.
¿Qué nos impulsa a metabolizar en literatura la vida pudiendo vivirla tal cual como espectadora? ¿Intervenir la realidad desde el margen de la carretera para hacerla arcén paralelo es algo sano? Porque la escritura llega un punto en que se convierte en una especie de obsesión en sordina. Una escribe mientras pasea, mientras lava los platos, mientras se deja embobar por una sonrisa única. Una escribe en los sitios más impensables, con o sin papel.
Mavis Gallant era una de las afortunadas -según explica ella misma, no sin ironía- que trabajaba en un periódico de Montreal ‘quitándole el puesto a un hombre’ y cobrando la mitad. Pero eso sí, eludiendo los eternos temas blandengues que el director destinaba a las damas, siempre inferiores para tratar aquello que de verdad importa. Y un día decide arriesgar y dejarlo todo para viajar a París y convertirse en la escritora que es.
El libro ‘Los cuentos’ es uno de esos tochos maravillosos que reúnen una vida dedicada a la literatura. La Sra Gallant, que ha contado como opción en las quinielas de los Premios Nobel según se cita en el texto de la tapa, recomienda que los relatos se lean salteados porque no son capítulos de una novela. Siguiendo su consejo he elegido uno al azar titulado ‘Cuando éramos casi jóvenes’ donde casualmente habla del Madrid de la posguerra y de la falta de esperanza de una generación que sueña con comida, que siempre habla de dinero y que espera cosas que nunca llegan. La diferencia entre la protagonista y Pilar, Carlos y Pablo es que un día le llega mucho dinero y los demás saben que tiene un futuro que la espera, no como ellos, atrapados en una sociedad donde los jóvenes son una especie de ultracuerpos sin esperanza.
Seguiremos leyendo.

2 comentarios:

Lansky dijo...

Se puede formular como con la gula: "comer para vivir o vivir para comer". Leer (o escribir) para vivir o vivir para leer (o escribir). Ahora bien, vivir sin leer, como hace tanta gente, es como intentar vivir sin comer, anorexía mental pura y dura

Gina Lis dijo...

Me ha gustado mucho tu columna sobre la Gallant. Gracias por presentarla.