THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

domingo, 18 de mayo de 2008

Mujeres africanas, mujeres

Esta semana pasada, la prensa destacó la fotografía en la que la Vicepresidenta Maria Teresa Fernández de la Vega posa al lado de las tres esposas jóvenes de un polígamo africano mientras éstas le ofrecen presentes. En el viaje iba también Iciar Bollaín, cineasta que demuestra en sus películas que le importa la mujer y sus mundos. En el suplemento central de ‘El País’ hay una página que firma esta artista comprometida. No tiene desperdicio. Su título ‘Una bofetada de realidad’. Habla de la discriminación que sufre la mujer en África y cómo, paradójicamente, a la vez sostiene las sociedades africanas con su sacrificio y entrega.El final de la crónica es un reclamo a media voz con la potencia de un misil. ‘Algunos periodistas lamentan que el contenido de las mesas va a ser lo más difícil de vender. Un montón de señoras sentadas en un palacio de congresos, hablando. ¿A quién le interesa?... A toda la humanidad, respondo mentalmente’. Y es que hasta que no se comprenda de una vez por todas que la mujer es tan universal como el hombre siempre seguirá siendo una trama secundaria cuya ausencia siempre estamos a tiempo de obviar. Lo imprescindible es que toda mujer viviente adquiera conciencia colectiva de esa mujer única de la cual todas formamos parte, pero no menos imprescindible es que el hombre pase de la fase concienciación sobre la inclusión de la mujer en la toma de decisiones a la fase ejecución de esta concienciación. De la conciencia a los hechos podría ser la consigna a lanzar a los hombres que ya se creen que han hecho suficiente por la igualdad de la mujer en las sociedades del mundo. Cada vez que oigo de la boca de cualquier hombre o mujer que eso de la igualdad es algo superado, caigo presa de una mutación verde que impregna mi cuerpo hasta convertirme en un ser con mirada rabiosa que tiene que sujetarse para no echar fuego por la boca.

5 comentarios:

Stella Blue dijo...

ja ja já (Y no me río frívolamente, es que te he imaginado...)

Paula dijo...

stella, querida, es que determinados comentarios me sacan la increible hulka que llevo dentro ;) besitos!

María dijo...

En todas las sociedades con menos recursos, son los movimientos y el sustento de las mujeres, los que permiten prosperar. Eso demuestra que la mujer está, no en el mismo plano, sino por encima. Sólo nos hace falta reconocerlo. (A nosotras mismas, a veces, también)

Anónimo dijo...

Considero que aunque en occidente no entendamos la poligamia, tanto la poliginia como la poliandria son unas relaciones entre personas tan respetable como las relaciones heterosexuales u homosexuales que se dan en muchas culturas. No entiendo como la defensora de la multiculturalidad enrojeció al ver a un hombre con varias esposas (también existe el caso contrario, el de la poliandria que se da en regiones del Tibet, en el sur de américa, en Groenlandia, en zonas de Canadá, en Siberia...).

Atiko

Paula dijo...

maría, sobretodo a nosotras mismas. y cambiar el chip del sacrificio, es nefasto. recuerdos!
atiko, no estoy segura de que la mejor forma de relación sentimental para la mujer sea ni la poligamia ni la poliandria, según cómo, veo diferentes formas de sometimiento a los deseos masculinos, ya te digo, no lo tengo nada claro, podemos discutirlo. hasta luego!