THE LESBIAN SISTERS

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Fotos de Eugenia Gusmerini

viernes, 16 de mayo de 2008

El ruido de las flores mientras crecen


Sola no soy nadie. Apenas un punto. Muchas podemos ser lo peor, muchedumbres rabiosas. Pero también lo mejor. Energía humana que regenera. Detrás de mí una estela roja va cubriendo la hierba, como si fuera una centauro. Llevo el arco y la flecha, dispuestos a la lucha del amor. ¿Y si los besos fueran sabios? Tardaría menos en dormirme por las noches y la oscuridad sería franela que acompaña los sentidos.
Cuando yo me visto, los maniquíes de las sombras mueven los brazos en silencio. A la mesa nos sentamos los vivos, las otras quedan fuera del cuadro. ¿Qué pasa con todo aquello que vibra en mi imaginación los días de lluvia? Frecuento calles por las que nunca nadie se acarició y eso se nota, salta a la vista su soledad. Por eso juntas hacemos anillos u ovillos de sal herida, para eso, para curar la sangre que sufre por herencia.
Cualquier noche será buena para encender la hoguera de luz. Simplemente hay que decirle a la guardiana que caliente la antorcha en un rincón, que no la vea nadie para que luego el impacto sea mayor en las almas. Se trata de conmover, también de moverse, en varios sentidos, pero sobretodo se trata de hablar, de que la palabra viva, perdure y se transforme. En realidad los museos son ventrílocuos que emiten sonidos recordados del ayer. Prefiero las risas de las niños.
No hay como un día de primavera paseando por las calles de Florencia mientas lames un helado de pistacho con núcleos de chocolate negro. ¿Me das la mano y nos vamos? Me gusta sentarme a escuchar el ruido de las flores mientras crecen. De eso estoy hablando. De los besos que se pierden por no atreverse. De los besos sabios.

3 comentarios:

duardmotos dijo...

Cuanta belleza en tus palabras. Vengo del foro de opusprima por un link, y estoy muy contento de encontrarte.

Sobre tu post, pues sí, no hay nada como olvidarse del día y pasear según lo que te llama la atención...

Cuando más lejos de nosotros mismos vamos, más cerca nos encontramos los unos con los otros...

Respirar como respiran las flores entre sus aromas... tocar el cielo con la mirada... escuchar los cantos de los pajaritos, observar como se desarrolla la sabia naturaleza... sentir que sin querer hemos desenfocado nuestra vista detrás de la ventana del tren, fijándonos en un horizonte lleno de casas y edificios, vidas y historias entrelazadas que hacen del mundo un regalo para los que aman la vida. Miles de personas, todo el mundo estan a tu alrededor si para tu estas alrededor del mundo... todo nos rodea cuando nos proponemos sentirlo.

¿Estamos solos? Nunca, solo podemos sentirnos solos sino conseguimos conectar con el otro, aunque sea sorprendiéndole con un beso... como dices, un beso sabio...

Stella Blue dijo...

Qué texto más genial... Lo de los maniquíes de las sombras... La sangre que sufre por herencia... Y la guardiana de la antorcha. Preciosas imágenes. Pasión. Un abrazo.

Paula dijo...

duardmotos, gracias por visitar nuestro blog.
stella, te echaba de menos. un besazo!