THE LESBIAN SISTERS

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Fotos de Eugenia Gusmerini

viernes, 26 de septiembre de 2008

Metavivir


De regreso del fisio, entro en el super a comprar agua y una señora me dice, perdona, nena. Y oyes, como que me alienta el día, porque últimamente ya me estaba acostumbrando a escuchar señora por aquí, señora por allá, cuando yo me miro al espejo y no me veo señora para nada. Eso sí, algún día alcanzaré el título de señora y lo haré con todo el despliegue de medios necesario. Pero eso será más adelante, cuando esté preparada para un título nobiliario.
Estos días he estado escribiendo por dentro, porque no siempre se enhebra palabra sobre blanco. Escribir va más allá del mero hecho gráfico. Existe como una manera de pensar, de estructurar, de vivir. Y eso también puede ser un problema. Porque no se ve igual directamente desde los ojos que desde unos prismáticos o un microscopio, aunque estos últimos te permitan ver detalles más meticulosamente. A veces me gustaría no metavivir tanto, y claro, la meta siempre es vivir para las y los que metavivimos. Pero qué le voy a hacer, estoy enganchada. Cada yonki con su vicio.
Respirar es imprescindible. Para todo, para la postura corporal, para la voz, para la relajación de los músculos, para la oxigenación de la sangre. Una de las cosas más importantes que hay que aprender en la vida es a respirar. Y a eso he dedicado esta mañana, a respirar. A coger aire para poder dosificarlo después.
Otro detalle de aliento, las tortuguitas de colores de la estantería hoy tienen una postura de lo más tierna. Cada semana cambian de lugar y de gesto. Es uno de los misterios de la casa. Yo las voy observando en secreto, para que no se asusten.

3 comentarios:

Ana Blasco Cruces dijo...

En otoño suele llover en Barcelona.

Insonrible dijo...

Exacto: vivir es respirar. Y poco más. El resto es la parafernalia que le queramos poner: más o menos intelectualidad, más o menos frivolidad, más o menos "buen rollito" o amargura... Pero sin respiración no hay vida. No sé, o eso me parece a mí. Que menos trascendentalismo y más vivir cada minuto como a uno/a le salga de donde quiera.

Paula Mocinho dijo...

querida ana, qué sorpresa más grata... en otoño yo diría que llueve en barcelona, pero a ratos... como si sacara la lengua... besazo!
ay, insonrible, vivir es respirar al 2000 por 100 y a mí que a veces me cuesta, pero no lo digo metafóricamente, lo digo por mis tendencias corporales... mua!