THE LESBIAN SISTERS

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Fotos de Eugenia Gusmerini

domingo, 25 de octubre de 2009

La mujer invisible


En el debate de los presupuestos, una mujer elegante, inteligente, prudente como buena gallega, presentó números, propuestas económicas, contención del déficit (que nunca sabido muy bien cómo influye en la sociedad, pero suena raro y yo las cosas raras las respeto), aumento del IVA y más impuestos para el ciudadano medio (que siempre acaba pagando la vajilla que rompen los que juegan al tiro al plato) y alguna cosa más que seguro era muy importante pero que yo, limitada de memoria retentiva económica, se lo dejo a ustedes para que busquen en las hemerotecas. Esa señora, Elena Salgado, que ha llevado con pulso firme y discreto los ministerios de Salud y Administraciones Públicas, hubiera seguido siendo discreta y eficaz si alguien no hubiera hecho notar que, efectivamente, era, una vez más, una mujer invisible. ¡Póngame con su superior, por favor -dijo el jefe de la oposición- que es el verdadero responsable de todo este disparate que nos lleva a la ruina como pueblo, como país, como equilibrio numérico!. A mí, cuando lo vi por la tele, me dio la sensación que trataba a la Sra Salgado de secretaria de dirección. Y ahí estaba la platea popular para jalear la ocurrencia de un señor que ha puesto a dos señoras en primera línia y que, en honor a la verdad, tienen intervenciones brillantes en ocasiones. Soy una fan de las réplicas-contrarreplicas de algunos viernes entre la gran De la Vega y la no menos grande Soraya Sáenz de Santamaría que muchas veces la pone contra las cuerdas.
Sin embargo, este ninguneo ordinario y febril de Mariano Rajoy hacia la persona que presenta las cuentas como es su obligación como vicepresidenta segunda económica, me parece una falta de educación o de respeto que ni la propia Elena Salgado podía imaginar que sucedería. Ella misma ha admitido que estaba preparada para un debate de ideas, de fondo, de responsabilidad y de contenidos pero no para el debate de vacíos y desmanes que ofreció el jefe de la oposición.
No digo yo que este ninguneo sea machista, no, es peor, porque el insulto nombra, el olvido entierra. Y me parece feo que algunos miembros socialistas hayan confesado ‘off de record’ que debieron apoyarla más con pataleos y aplausos en sus réplicas. ¿Qué pasa? ¿Que el congreso de los diputados es un circo donde el león se come a la gacela y nadie hace nada por evitarlo? Circo o zoológico, aunque de lógico tenga poco.
A mí, que sigo sin saber nada de política, a simple vista, lo que hizo Míster Rajoy con Mss Salgado me parece un atropello metafórico de los que dejan en silla de ruedas. Tal vez Elena Salgado hacía bien al prohibir el vino cuando era ministra de Sanidad, porque aunque está muy bueno, provoca blancos en la visión que luego hacen que no se vea a la persona con la que se habla. O puede que Mariano necesite una urgente revisión de la graduación. Habrá que preguntarle qué le pasó porque no parece un hombre estúpido o borde.

1 comentario:

Gina Lis dijo...

Le pasó que no todo lo arregla la educación.