THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

lunes, 10 de mayo de 2010

Con respeto a todas las metropolis del mundo


Camino, camino y camino. Al principio voy lenta, luego acelero. Mientras, el cerebro va abriendo camino en la maleza. Llevo un jersey a la cintura, por si acaso, pero al final me acabo quitando la chaquetita negra con ribetes ocres. Paso de largo el pez metálico de la villa olímpica y giro a la izquierda. Recuerdo una cafetería donde hacen capuchinos. Entre los miles de pensamientos encadenados que tengo se me aparece uno con fuerza. Una promesa. El cielo sabe que la haré y yo también. Hay promesas que una puede saltarse y otras que no. Lo importante es saber cuáles sí, cuáles no. El camino siempre es interior y exterior, decía mi amigo y ex profesor de cine. Uno de esos sabios que no hace falta nombrar y que no necesitan la fama para que el mundo los reconozca como tales. Para mí, mi maestro. Aunque ha habido otros, éste por amigo, sigue ahí.
- ¿Me pone un capuchino con la leche desnatada y descafeinado de máquina?
- No tenemos desnatada – dice el tipo con cara de gran vendedor – pero mujer, que es leche fresca y la leche fresca no engorda
Tengo tantas ganas del capuchino después de la caminata y el incipiente sudor... Así que acepto.
- ¿Un cruasán?
- Eso sí que no.
- Pequeñito
- No, no, el capuchino ya está bien. ¿No tendrá azúcar moreno?
- Pues no
- Pues sacarina
Cojo la libreta fina moleskine, soy un poco pija con las libretas, qué le vamos a hacer. Ésta es de color negra, de momento negra. Aunque tengo unas granates preciosas -del mismo modelo- a la espera. Apunto los cuatro rasgos de la noche anterior. Últimamente intento llevar un diario detallado. Me va por épocas. No soy Anaïs Nin, ni lo pretendo. Cuando lo pretendí me enteré de su existencia y supe en seguida que no podría superarla, pero los diarios de los escritores siempre me han interesado mucho. Los de Anaïs los dejé cuando entró de lleno en el psicoanálisis. Los libros y yo nunca se sabe, a veces los recupero y sigo, otras los abandono para siempre. Depende, aunque ignoro de qué.
Me he comprado ‘El Periódico de Catalunya’, en català, para variar. Es mucho más sintético y ahora estoy en época de síntesis con la información. Y por cambiar. En la portada de ‘El Dominical’ una mujer que adoro: Gwyneth Paltrow. No la vi hasta que protagonizó ‘Grandes esperanzas’ (‘Great Expectations’), la versión actualizada de la obra de Charles Dickens, ese escritor que casi siempre se le tiene en cuenta como en la retaguardia y, para mí, está a la altura de los grandes rusos, si no los pasa. Ya la he dicho gorda, pero la mirada y los gustos son propios. Y mi opinión diminuta.
De pronto, delante de mí se sienta una chica morena, tan morena como las que me gustaban antes. Y me mira de reojo. Veo su perfil y ya sólo la línea de su nariz me pone en guardia: ¡Dios qué hermosa! Por lo menos debe ser modelo. Hojea un diario y me doy cuenta de que también es ‘El Periódico de Catalunya’, pero no sé si es en catalán o en castellano, desde mi sitio no puedo distinguir el idioma.
Acabo de escribir los cuatro rasgos de la noche anterior y pienso que con Gwyneth podría entenderme, pero no como amante, está casada y bien casada con el cantante del himno de Guardiola y tiene dos hijos; no, no, me refiero a que durante su adolescencia residió en Toledo a épocas y habla un estupendo español por lo que dijeron un día en la tele. Además se ve que cuando visita España suele ir a ver a esa familia que la acogió.
Quiero seguir caminando para ordenar mi sudor con las palabras. Dejo el jersey anudado en el culo y me pongo la chaqueta con ribetes ocres. Paso delante de esa modelo morenaza espectacular y le digo ‘adéu’. La morenaza levanta la cabeza me mira y no dice nada. Debe pensar que estoy pilluli. Pero la chica merece un saludo y una despedida.
Salgo a la calle y respiro Barcelona que es la ciudad más maravillosa que conozco, con respeto a todas las metrópolis del mundo.

6 comentarios:

NORMA SANTOS dijo...

¿Estás pilluli? ja,ja,ja...que maja y divertida eres. Cuantas cosas has explicado en tu entrada, como quién no quiere la cosa.
De acuerdo contigo, Barcelona es la ciudad más maravillosa...pero Lleida la más acogedora.
Un placer leerte Paula.

Paula Mocinho dijo...

un placer maravilloso que me comentes, Norma, con ese nombre o nick name tan imponente!
gracias por estar ahí

Ave dijo...

Yo... es que a mí Barcelona es una ciudad que me duele mucho, mucho. Y por eso siempre la miro de refilón, porque creo que me va a hacer algo. :-(

Paula Mocinho dijo...

Ave: ¿por qué te duele mucho Barcelona?

Ave dijo...

Porque allí murió mi papá y allí descansa. Y claro....

Paula Mocinho dijo...

Ave, es triste la muerte de un ser tan querido, pero estoy segura de que Barcelona acoge su espíritu como acoge a todos los demás, con cariño, respeto y confianza.
Un besote