THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

sábado, 15 de mayo de 2010

Mejor hablamos de chicas


Las chicas en Barcelona son muy guapas. Prefiero hablar de chicas que ponerme de mala hostia con lo de Garzón. Ya no es que estemos quedando fatal –título de una buena dramaturga catalana con el que ganó el María Teresa de León, conocida y apreciada mía- frente al mundo, es que nos están enviando el mensaje de que ser bueno no tiene recompensa, o si la tiene es negativa. En mis tiempos del cole, que eran retrógrados y conservadores a muerte, cuando hacías algo bien, te ponían buena nota. Lo normal, vamos. Y mira que la palabra normal suele darme urticaria.
Hablemos de chicas. De esos cabellos largos morenos, de esos escalados castaño claro, de esas piernas largas calzando unos tacones de infarto, de esos ojos al descubierto, verdes como el trigo verde y el verde verde limón, esos ojos negros tunelísticos en los que perder la razón en los pasillos infinitos del tiempo, esos pechos operados que nos da lo mismo porque cada una tiene derecho a parecerse a lo que siempre soñó, como decía la Agrado en ‘Todo sobre mi madre’, esos culos bonitos y feos que también es igual porque cuando amas a alguien amas el paquete, y que no se me interprete heterosexualmente porque vamos mal, amigo Sancho.
Si por algo vale la pena vivir es por las chicas. Y por más cosas, por supuesto, pero sobre todo por las chicas. Hasta por las histéricas, que hay unas cuantas. Hasta por las pesimistas, que anda que no toman ansiolíticos. Hasta por las de tristeza infinita que lloran y lloran como la Zarzamora. Pero me he comprado unos tapones que tapan los gritos y los ruidos no constructivos y me están sentando de vida, porque la muerte la vamos a dejar para otro ratito. Y por las chicas malas, uy, qué ricas, y por las buenas y modositas, tipo Melania de ‘Lo que el viento se llevó’ que cuando pasas del tercer visionado comprendes que no es que sea buena sino que es tonta, pero la queremos igualmente a Olivia de Havilland que hizo ‘La heredera’ magistralmente, también un perfil parecido, sí. Y miro en la Wiki para comprobar que ‘La heredera’ es de Wyler –mi memoria antes era mucho mejor, aunque ahora acierta- y resulta que ¡todavía está viva! Le envío desde aquí a París, donde parece que vive un fuerte aplauso porque nadie como ella para inspirar la bondad. Debe ser de las últimas grandes vivas, con esa discreción que siempre la caracterizó y con esos dos tíos Oscars. Grande de verdad, sí señora. Y que lo que hubiera entre ella y su hermana Joanne Fontaine que ellas se lo reserven y nadie opine sin saber.
Es que las chicas son tan guapas… Todas. Todas tienen algo. Un ángel, un demonio, una cuchilla, un rayo de luz, un beso largo y acuoso, una caricia, una oración, una huida, un camino, una estatua, un jardín, un puerto donde atracar, un peine con el que separar la paja del grano, una promesa no cumplida, un café con leche bien caliente en invierno, una cama, un lugar donde pararse, un pecho que te sostiene, unas manos que arañan, un sexo en el que mirar el futuro, unos pechos incestuosos, un abrazo marítimo, una gastronomía galopante, una madre, una puta, una amiga, una traidora, una bondadosa donadora de vida, unos pies para empujarte, la regla que te hace falta, la sangre que te tiñe de esperanza, una culpable arrepentida, una inocente perversa, una resucitada clandestina, una red que te sostiene en la caída libre, un pozo que te engulle, una ducha redentora, un tribunal de la inquisición, una Juana de Arco que vio a Dios un día, pero qué te voy a contar, amiga Sancha, que tú no sepas. Las chicas valen tanto tanto la pena que por ellas siempre una nueva oportunidad.
Y en Barcelona son tan guapas, de verdad, tan guapas que hasta parece que es primavera.

8 comentarios:

Lena de mar dijo...

vaya inspiración!!! tengo que ir a Barcelona con mi sobrina dentro de unos meses... me voy a alegrar la vista!!

Precioso relato, Paula, esto sí que es pasión por las chicasssssssssss

María dijo...

:-) Yo también prefiero hablar de chicas. Me ha encantado.

NORMA SANTOS dijo...

¡Amén Paula! Las chicas valen la pena...si señor. Lo de Garzón...también estoy enfadada y quedamos siempre como imbéciles...Me encantan la descripción que haces de las chicas y es verdad, te quedas con "todo el paquete"...ja,ja,ja.
Oye Paula, esto que has escrito es para releerlo y me volveré a pasar para disfrutar de tu entrada.
Feliç día.

Paula Mocinho dijo...

Lena, hacía tiempo que no se te oía la voz... yo es que amo a las chicas, no lo puedo ni quiero evitarlo y mira que algunas tienen un bofetón aparte pero otras son tanto tanto tanto que borran cualquier rastro de imperfección, porque en ellas la imperfección es perfección...
María, a mí hablar de chicas siempre me pone de buen humor, así que hoy que me he girado un poco he decidido cambiar de tercio
Norma, gracias por seguir ahí, recibo con verdadero gusto tus comentarios, pásate cuando quieras, que aquí estaremos

besos para las tres!

Ave dijo...

CAMPIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOONS

OEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEOEOEOEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE OEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE OEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE

SI SI SI LA LLIGA JA ÈS AQUÍ

CAMPIOOOOOOOOOOOOOOOOOOONS

hala. jajajajajaja.

Gina Lis dijo...

es un desperdicio que en nuestro barça no haya nuestra barça ¿te imaginas a todo el mundo -globo terráqueo- taquicárdico de ver a estas fenómenas del balón que además están buenas quete cagas? Sería el fin del mundo tal y como lo conocemos y muy probablemente, el inicio del femo sapiens! Besos!

Paula Mocinho dijo...

campions, ave, sí senyora, campions a la lliga més complicada i amb uns números que difícilment podran superar-se. ya es mala suerte que uno de los mejores madrid de los últimos años se haya encontrado con el mejor barça de todos los tiempos... un besote!

femo sapiens, jajajaja! a mi la verdad es que me gustaría seguir viendo futbol por hombres, porque tienen esa energía loca de ir a más revoluciones de las que pueden, con esa testosterona que los excita un montón... y luego acaban el partido, se euforotizan y vuelven a ser normales... a mí a las féminas me gusta verlas en el tenis, sobre todo, pero ya no tienen la épica de Arantxa, esa gran tenista a la que he admirado tanto... un abrazo, Gina!

Ave dijo...

jajajaja qué bueno, Paula. una ex mía solía decir que "el heavy metal es una prueba del uso de la testosteran con buenos fines". el heavy y el fútbol, diría yo. jajajaja.

Yo también prefiero el fútbol masculino, es muchísimo más veloz y enérgico además de espectacular (y he visto muuuuuuuuuchos partidos de chicas en los yuesei, conste).

¡Besos!