THE LESBIAN SISTERS

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Fotos de Eugenia Gusmerini

martes, 20 de julio de 2010

Martes, me caso, me embarco y lo que haga falta


Como he decidido darle una patada a las supersticiones, que sepáis que si me tengo que casar en martes, lo haré, como ya viajé en martes a México y no pasó nada, al contrario, fue todo como un pétalo de rosas. ¡Qué bonito llegar a aquel pedazo de aeropuerto y que mis amigas me estuvieran esperando! Mi estómago, que es quien de verdad piensa en mí, cree que tengo que volver y lo haré, no sé cuándo pero lo haré. Una vez me declaré un martes trece y no me fue bien, era de esperar, la chica en cuestión era hetero. Pero la necesidad de decir tu amor va más allá del resultado final, una necesita expresarse aunque la respuesta sea negativa.
¿Qué hago, comento las declaraciones de Artur Mas en Madrid a favor de la autodeterminación de Catalunya? ¿Es que no hay día que no salga el tema? Es como una persecución intelectual que no hace más que minar los campos. Donde en los políticos es dialéctica, en el pueblo puede convertirse en otra cosa. Menos mal que yo creo en el ‘seny’ catalán, que se imponga a la ‘rauxa’. Que si se quiere llegar a esa final que será principio sea desde la paz, desde el diálogo, desde la concordia. Y me dirán, difícil con España que no da su brazo a torcer, ni siquiera concede el concierto económico para que Catalunya gestione sus propios números como ya hacen País Vasco y Navarra. Es cierto que está duro de pelar, pero no hay otra vía más que la resistencia pacífica. Me parece que nunca votaré ‘sí’ a la independencia de Catalunya, pero es posible que me abstenga porque es una lucha en la cual me siento muy extranjera. I amb això tanco la paradeta de l’independentisme per avui.
Riego las plantas antes de que el sol las ensalce y las caliente a partes iguales. Vale, lo reconozco, me he convertido en una fanática de mis plantas, pero es que son los mejores seres vivos que conozco. Cuando sea mayor me voy a construir un jardín. En ocasiones me da pereza regarlas porque lo hago con una garrafa de plástico de cinco litros y la tengo que llenar dos veces, pero cuando lo estoy haciendo y veo su verde, verde viento, verde rama, me da un no sé qué que la vida va a ir bien, que de hecho ya está yendo muy bien en ese mismo instante, a pesar del sudor, de los problemas de los amigos, de mis vacaciones en septiembre, de todo lo pasado en este aciago 2010 que estoy segura que va a cambiar de signo a partir de ya que estamos en su ecuador. Son maravillosas. Y eso que sólo tengo tres con flores. Una que sólo se ilumina cuando llega la primavera y el resto del año permanece cerrada, unos claveles que me trajo mi madre y una que saca flores lilas y que de momento sólo tiene una pero muy bien abierta. El resto, y son unas cuantas, son todas verdes y fuertes. Mi terraza es fuente de esperanza.
Ando un poco encallada en esas dos obras que estoy escribiendo alternativamente. Como trabajo en ausencia de estructuras, es decir, viendo, tengo que ver cómo va la escena siguiente en el caso de la segunda y el tercer acto en el caso de la primera. Una, la primera, es una comedieta para reír un rato aunque no deje de ser un retrato de unas cuarentañeras que están algo castigadas por la vida pero que se toman todo con bastante ironía y hasta sarcasmo y la otra, la segunda, es la memoria de un viejo traductor-escritor-profesor que vivió la guerra civil pero que guarda dentro de sí un secreto inconfesable, una obra cuya primera escena puede que tenga diez años, siempre supe que ahí había una buena obra pero no estaba preparada para escribirla, ahora sigo sin saber si lo estoy pero lo voy a intentar. Y ahí andamos, dándole vueltas, incluso pensando en echar mano de libretas de notas antiguas donde había esbozado alguna estructura aunque yo me fíe más de la intuición para la escritura. Es cierto que con la intuición no siempre se acierta, pero cuanto más la ejercitas, mejor funciona. Para mí la intuición es el pensamiento instantáneo que se tiene para seguir adelante.Los parones son necesarios para continuar con fundamento, por eso sé que las obras se están escribiendo aunque no ponga una palabra tras la otra en la página en blanco, van dentro de mí.
A veces la vida es aburrimiento y no te queda más remedio que dejarte llevar por los pensamientos lentos y carentes de sintonía que te proporciona. En el aburrimiento se esconde la clave de la diversión, su propio antídoto.
Lo dicho, si hace falta, me caso.

6 comentarios:

ROSALIA dijo...

Es que Catalunya es un pedazo de tarta muy jugoso para que España lo deje escapar. Habiendo antecedentes con Pais Vasco y Navarra nos deberían dejar algo de margen. Madre mía, escribiendo dos obras a la vez. Insisto, presentame a tus musas. Yo tengo una teoría con el aburrimiento y la falta de inspiración. Lo asemejo a una noche de insomnio, cuando crees que ya has perdido la noche en vela es cuando te duermes cinco minutos y tienes el mejor sueño de tu vida. En los estados de aburrimiento es cuando de pronto la imaginación se dispara. Son indispensables para vivir. Cuida esa intuición que la tienes muy desarrollada y otras la tenemos amordazada.
Un beso Paula.

Paula Mocinho dijo...

Rosalía, yo creo que hay que salir a buscar a las musas y hacerle una propuesta atractiva y además escribir por escribir, seguirles la pista, esa el cosa... Seguro que si lo haces, las encuentras, no están amordazadas, sencillamente no las llamas por su nombre y por eso no contestan. Anda, vete a buscarlas que seguro que aunque te equivoques de nombre se apiadan de ti. Además para escribir también hay que escribir cosas malas, cosas que no sirvan y no tener miedo. Si eres demasiado crítica contigo misma te paralizas, hay que permitirse el error, gracias al error se avanza.

Un besote!

NORMA SANTOS dijo...

¿Cuando es la boda? ¿Con quién te casas? ¿hoy es martes? Me gusta esa que escribes de las cuarentañeras con sentido del humor, ahí debo estar yo, una mujer de 42 años arrebatada y castigada por el amor de su vida que no suelta el libro ni para...eso...ja,ja,ja...si, Paula, castigada, como las de tus obras. Soy un pelín teatrera como puedes ver. Si llamáis a las musas esas avisadme...curiosidad de policía...je,je. Como último detalle, las plantas en mi casa las riego yo, o sea, no hay plantas...
Un abrazo amiga y gracias por todo. Feliz tarde.

Paula Mocinho dijo...

Norma, casarme es una metáfora, ya te diré cuando encuentre con quién, y mira que soy maja, eh, pero así como las musas no se me resisten, las chicas un poco, pero ahí estamos, la vida siempre sorprende... Pues si regaras plantas te relajarías un montón, de veras...
Un besazo, guapa!

Lansky dijo...

A mí me da igual si cataluña se hace con un estadito y consigue la ansiada independencia, ansiada por un pequeño% de sus ciudadanos (si he de creer en las encuestas)y un gran % de políticos catalanistas. ¡Que curioso! Y me da igual porque tengo pasaporte.

Enhorabuena por tu sentido del humor que es una buena vacuna contra fundamentalismos

Paula Mocinho dijo...

Lansky, gracias por comentar y bievenido al blog. La vida hay que tomarla con sentido del humor que como decía el maestro Gila es de lo más serio que hay en este mundo.
Un saludo bien cordial