THE LESBIAN SISTERS

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Fotos de Eugenia Gusmerini

martes, 7 de diciembre de 2010

'Agost', de Tracy Letts con dirección de Sergi Belbel


El sábado por la noche asistí a una función d' 'Agost', de Tracy Letts con dirección de Sergi Belbel en la Sala Gran del Teatre Nacional de Catalunya. 'Agost' viene precedida por un éxito absoluto en los EEUU: ha ganado el Premio Pulitzer de 2008 y el Toni a la mejor obra en el mismo año. Con las novecientas personas que llenaban la platea en estado de atención absoluto durante las cuatro horas y media que dura el montaje pude advertir que estaba ante uno de los acontecimientos teatrales de la temporada.
La historia explica la relación entre las mujeres de la familia Weston en una América profunda a partir de la desaparición del padre, Beverly Weston. Sus protagonistas son Anna Lizaran, Emma Vilarasau, Rosa Renom, Montse German, Maife Gil, Abel Folk y Jordi Banacolocha, entre otros y otras. El alto voltaje de conflicto se desarrolla a partir de continuas discusiones que van revelando un melodrama en toda regla, con aspectos que recuerdan el culebrón clásico. Este matriarcado desesperado muestra diferentes tipos de mujer que dependen de unos hombres cansados de soportar la presión de unos caracteres femeninos que desbordan y aplanan en su continua lucha por ser ellas mismas y por sobrevivir a todas aquellas imposiciones sociales que las arrinconan una vez han superado una edad que el autor considera razonable para que sean atractivas para el hombre, como si la mujer madura perdiera todo su atractivo una vez se le cae el culo y las arrugas empiezan a aparecer. Lo dice Violet en dos ocasiones, una Anna Lizaran pasadísima pero extraordinaria, porque nadie se pasa mejor que ella en esos personajes excesivos que en ocasiones interpreta. Y esta Violet Weston, madre de familia desastrada, con cáncer de boca y adicta a las pastillas grita como nadie, es cómica como nadie y dice las cosas más desagradables como nadie. Si la familia es la célula base sobre la que a los americanos les gusta establecer la esencia de su sociedad parece claro que, después de ver 'Agost', esta sociedad está perdida y absolutamente podrida. El hombre no es que quede mejor parado en el retrato de Tracy Letts pero huele más a víctima de estas mujeres locas, obsesivas y posesivas que los anulan en su afán por sobrevivir a las imposiciones, no sólo de ellas mismas, sino de las amenazas de esas lolitas que las rodean y les quitan a sus maridos.
'Agost' pasa como una exhalación en su inmensa excesividad. Una escenografía de tres pisos de una casa que también es un personaje más de la obra ya que contiene las cosas de la familia -no es baladí que Violet quiera deshacerse de todas las cosas que contiene, como si después de ese desprendimiento pudiera empezar de nuevo- acompaña todo lo grande que esta obra tiene, que no es poco. A pesar de esa visión de la mujer, creo extremadamente maniquea y hasta cierto punto, bastante vista, el conjunto funciona como un mecanismo de relojería y es, en ese sentido, donde la trama, el conflicto, el melodrama, el culebrón sin disfraces y las grandes interpretaciones que, aparte de Anna Lizaran, pueden verse en 'Agost', se convierten en las principales bazas para que este montaje del Nacional se convierta en el gran éxito de la temporada 2010-2011.

4 comentarios:

Butaques i somnis dijo...

Yo fui al estreno y me encantó y tengo intención de repetir cuando sea posible.
Ayer colgué la crítica de la obra en mi blog, por si quieres leerla.
Yo leí la obra original, en inglés y alabo la traducción de Joan Sellent. Y del reparto, l'Anna está genial; l'Emma ha vuelto a interpretar y Maife Gil está espléndida también...

Paula Mocinho dijo...

La he leído y tu entusiasmo es de lo más loable. Maifé Gil, estoy de acuerdo está estupenda y la Vilarasau también, pero reconoce conmigo que la figura de la mujer es un tanto manida y maniquea, aunque estoy de acuerdo que la gente podría quedarse en la butaca y ver otras cuatro horas más. Y desde luego es el éxito de la temporada, eso no me cabe la menor duda. Le reconozco el mérito, conectar con el público es algo que no está al alcance de todos. Un saludo afectuoso, butaques...

Mònica dijo...

Qué ganas de verla!!!!!! Hace siglos que no voy al teatro, con lo que me gusta!!!
Mo

Paula Mocinho dijo...

Pues venga, Mo, venga, al teatro, al teatro!!!