THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

domingo, 22 de mayo de 2011

15 de mayo


En las últimas semanas vivo un poco alejada de la actualidad, como si me hubiera metido en las cajas donde reposan mis libros. Pero algo se está moviendo, lo noto, lo siento, me emociona profundamente. He pasado ya dos, tres veces por la Plaça Catalunya y he vibrado con la fuerza, la energía, el coraje, la determinación de unas generaciones en las que nadie confiaba y a las que siempre he defendido. Yo me quedé en aquello que se le ocurrió a alguien extrapolar de una novela, la generación X, ese magma indefinido, perdido en el espacio y en el tiempo, pero ahora soy decididamente, porque así lo quiero, de la generación Plaça de Catalunya.
Unos compañeros hablaban el otro día en el tren sobre las propuestas del movimiento 15 de mayo, que parece que no están muy claras, pero a mí no me hacen falta todavía. Es necesario expresar el descontento, el cabreo, la desazón, el grito, el profundo enojo que sentimos la mayoría ante tanto disparate económico que nos deja a la altura de una estadística, de un número, que nos ningunea. No sé cómo, pero el abuso debe detenerse. Y estas generaciones en las que nadie confiaba lo están intentando. Y yo me uno a ellas.
Si no movemos el culo, ellos mueven nuestro dinero público a los bancos -ya lo han hecho, para salvar el sistema, dicen-; si no movemos el culo, ellos mueven las leyes que nos inmovilizan, si no movemos el culo, todo esto apesta.
Luego ya llegará la hora de hacer propuestas. Estoy convencida que entre esta juventud que se manifiesta hay líderes en potencia, pensadores en potencia que pueden hacer algo por nuestras sociedades deterioradas. Demos tiempo al tiempo. Todo precisa de un proceso. Si ellos no pueden, nosotr@s sí, pero no es tan fácil.
Hablo de generaciones jóvenes pero ayer mi madre, de casi 66 años, expresaba toda su simpatía y apoyo a esta revolución pacífica que se está levantando en muchísimas plazas del estado. Vamos a ir a más. El imposible hay que trabajarlo y a lo mejor se da.
P/D. Mi alma gallega está triste hoy: el Depor baja a segunda. Aún así, força Depor!

7 comentarios:

Ave dijo...

Mi única pregunta es: ¿por qué ahora? Y las respuestas que me surgen no me gustan. ¿Porque ahora ya no hay dinero como sí había hace 5 años? ¡El sistema era el mismo hace 5 años! No vale protestar sólo cuando las cosas TE van mal. Por eso no confío. Por otro lado: si hoy vamos a cotar 30 millones, ¿con qué legitimidad se exigen las cosas que he oído en las plazas? (algunas de un corte estalinista que tiraba para atrás).

Gusta, sí, ver a la gente moviéndose. Pero no con tanta indefinición ni arrogándose una legimitidad que sólo pueden dar las urnas. Porque mal que les pese, España es una democracia y a ellos NADIE les ha prohibido unirse a un partido o formar uno propio si lo que había no les gusta.

Un beso Paula

Ave dijo...

Por cierto, que te contesté a tu correo pero me lo devolvío, como si estuviera el buzón lleno...

Ave dijo...

Otro punto que me preocupa es la "jovenocracia". Dicen que seguirán después del 15-M, articulando propuestas a través de Internet, de las redes sociales... Vale. Mi abuela tiene 85 años, es sorda y no tiene internet. Mi abuela ha votado siempre y ha luchado más por la democracia que muchas de las personas que han ido a Sol. ¿Y ahora esta dictadura del feisbukariado pretende insinuar que sus proclamas tienen más validez que lo que mi abuela exprese en las urnas cuando va a votar? Lo siento, pero no.

Paula Mocinho dijo...

Ave, no te falta razón en muchas de las observaciones que haces. Y tu abuela, por supuestísimo que es imprescindible y que debe contarse con ella. Desde luego, no estoy a favor de la 'joventocracia', vivimos en una sociedad que invisibiliza el paso del tiempo y mucho más la vejez, cuando la vejez es tan importante como el resto de etapas por las que pasa un ser humano. Es más, es el ejemplo a seguir: debemos ser viejos y asumir lo que ello comporta, así me lo enseñaron con sus vidas mis abuelos y así lo creo yo. Hay más sabiduría en un geriátrico a veces, que en una Universidad. Pero el movimiento en sí de esta juventud tan ninguneada me parece necesario, su energía es necesaria, su motor es necesario. Luego, es cierto, que las expectativas levantadas serán demasiado altas y el final posiblemente defraudará, sin embargo encuentro muy positivo remover el suelo que pisamos. Como siempre, al ser humano le hace falta ser oprimido, tener pocas cosas o nada que perder para rebelarse, cuando la conciencia crítica debería permanecer. Aunque ojo con la crítica sistemática y megapurista, puede reventar iniciativas valiosas. Porque la crítica tiende a comparar todo con una premisa de perfección que es a todas luces innecesaria. En fin, ojalá estuvieras más cerca, porque esta conversación -también las futboleras, eh; estoy triste por el Depor- bien merece una tertulia e intercambio de conocimientos, que es lo que enriquece: escuchar al otro o la otra, aunque viaje a años luz de nosotr@s. Escríbeme a mocinho.forever@gmail.com. Un besote!

Ave dijo...

Estoy de acuerdo en que a veces el exceso de purismo nos puede perjudicar, en tanto que nos lleva a rechazar cosas que tienen en su germen aspectos muy positivos. Indudablemente que de este 15-M han surigdo cosas positivas, aunque a mí me queda una sensación amarga de por qué ahora y por qué tan tarde. Es bueno que la gente se haya dado cuenta de que cuando dejas la política en manos de los demás, esos "demás" se permiten el lujo de hacer con ello lo que les sale del moño. Así que, bienvenido sea este entusiasmo político por parte de quienes hasta hace poco decían "pasar" de las elecciones y de la política.

Pero el problema de legitimidad me parece clave, porque hoy varios millones de españoles iremos a votar y es muy posible que muchos millones voten precisamente por esas opciones que a los acampañados les parecen inaceptable. Yo estoy muy orgullosa de vivir en esta democracia heredada, que no por imperfecta es menos democrática. Y creo que eso es lo que hay que preservar, porque también de lo visto y oído en Sol pueden surgir movimientos tendentes a cosas muy feas de las que ya hemos conocido terribles experiencias en el pasado.

Futbolísticamente hablando: ay, Paula... es que yo soy del Celta, y del Rayito... y alguno tenía que bajar (Osasuna, Real y Zaragoza son sagrados para mí). ¿El Geta? no. Míchel me cae muy simpático y me habría dado pena por él. Y en Mallorca está Laudrup. Estaba difícil :-)

Paula Mocinho dijo...

Deberé profundizar en los contenidos ya que los radicalismos me ponen los pelos de punta. Y estoy contigo en que con todos sus defectos, esta democracia me parece un bien a conservar y cuidar, aunque también las urnas a veces legitiman a gente como Berlusconi, por citar algun ejemplo claro, que luego se pone las leyes de cara, entre otros caprichitos, para no pasar por el juzgado y librarse de la justicia.
Sí, hablemos de fútbol: mira, mi alma gallega se ha puesto triste, qué quieres que te diga. No es Lotina, es el Depor de A Coruña, son mis gallegos queridos, que no haya un equipo representante de Galicia, una de las comunidades históricas del mapa peninsular, me parece una tragedia deportiva. Sí, me caen bien Laudrup y hasta Michel, a pesar de su pasado merengue, pero no hubieran sido ellos los que bajaran, qué quieres que te diga. Snif. Pero qué le vamos a hacer, volverán a levantarse, que no lo dude nadie, los gallegos siempre nos levantamos. Un abrazo

Ave dijo...

No lo dudes, Paula :-)
Volveremos a tener al Depor en primera muy, muy pronto... ¡Ya verás como sí!
Ánimo