THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

martes, 7 de junio de 2011

Me ha salido esto de una semilla rara


Arder en la noche de los tiempos como si de papel mojado en gasolina me tratara. Desaparecer en el humo chorreante de la hoguera de San Juan junto con las cosas que quedan atrás, en la memoria del olvido. Porque el olvido, querida mía, también tiene memoria, algo escondida, es cierto, pero memoria al fin y al cabo. Raftear por el río de la imaginación meciendo el sonajero del destino para que no se duerma en la mañana de sol opaco que nos cubre habitualmente en nuestros despertares. ¿Y qué quieres que te diga si soy una senti-mental? ¡Que el corazón se cubra de amapolas en su punto y bebamos todos el te de los andares de esa morena mía! O mejor, que la rubia de mis sueños venga, se me quede mirando un instante eterno y me de un beso en los labios para despertar en mí la ranita que es princesa y croa solitaria en los atardeceres de invierno mientras los osos y las marmotas sacan viñetas con zetas enormes en sus cuevas de montaña y musgo. Y que la rubia se quede, claro, no vaya a ser que sea solo la mensajera y deba esperar más tiempo, habrase visto más morro en el deseo de los dioses. Que el Olimpo lo quiero yo en esta tierra y no en aquel cielo, porque quién sabe si cuando me visite la Parca me va a llevar directamente al Hades, porque aunque yo diría que he sido poco mala -que a veces sí, cómo no, una no es una santa ni aspira a la santidad:¡menuda locura, por Dios, tanta luz, tanta luz!-, todo en este mundo y en el otro es interpretativo excepto las máximas del tal Wittgenstein que se comió tanto la olla para dejar significados únicos y no reversibles el tío, menudo crack. Pues eso que te digo, que después del beso llegue el cuerpo y después la semilla del amor y después la tranquilidad, tú, que no está una a sus cuarenta y pocouno para caballitos locos de feria de a duro, que una necesita su espacio, su tranquilidad, sus letras, sus versos, sus recitales, sus obras con actores y actrices que le lleven al escenario esos diálogos imposibles -porque mira Paula que a veces se te va la olla, es verdad Paula, se me va-; necesita sus pequeños montajes de sueños alcanzables. En fin, que una necesita, siempre necesita, qué se le va a hacer, está incompleta en sus necesidades más primarias y esenciales y completa en la paz, oyes, que ya es mucho. Y después que amanezca, que no es poco ni mucho, es simplemente lo que es. Y digo yo, que diría Gila, ¿por qué no nos ponemos un algo de acuerdo para ser un algo más felices y aceptar las cosas como vienen sin por ello resignarnos que son cosas muy diferentes?
Pues nada, que la mañana acaba de empezar y andaba yo entre semillas y me he dicho, intenta sembrar una y me ha salido esto de una semilla rara.

4 comentarios:

Eva Hibernia la peregrina dijo...

que crezca la semilla y que el olimpo sea aquí paraíso y ahora

Paula Mocinho dijo...

qué bonito Eva! que crezca, que crezca y que el olimpo sea aquí paraíso y ahora, sí

SBP dijo...

¡Niñaaaaaaaa! ¡Qué texto más divertido! ¡Gracias!

Paula Mocinho dijo...

Gracias!!!! Mua gigante for you, Stella!!!!