THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

domingo, 13 de septiembre de 2009

Tiempos modernos


Vivimos tiempos modernos en combinación retrógrada con tiempos antiguos en los que el hombre sigue siendo un guerrero para el hombre. Hay sitios en este globo terráqueo en que una mujer no puede llevar pantalones. Llevarlos significa desafiar el poder y ser encarcelada y azotada. Por otro lado, voces más o menos cualificadas ponen en solfa vida interina en Marte con la cual la NASA ya lleva en contacto desde los años cincuenta. ¿Cómo serán estos humanoides? ¿Sus hembras llevarán pantalones? ¿Serán topos ciegos a los que el sol eliminará nada más tocarlos? ¿Serán hermafroditas?
La democracia, sin querer, legitima a tipos cuyos comentarios pretenden arreglar un sexismo que aflora de nuevo en la supuesta disculpa. 'La mujer es el mejor regalo de Dios para el hombre', dice un primer ministro europeo. Las ministras callan por educación, pero él piensa que las está adulando. Nuestro presidente, por cortesía, visita su residencia valorada en no sé cuantos millones de euros. Sí, la misma en la que dicen que desbarra con señoritas guapas y alegres que son, sin duda, el mejor regalo que le ha hecho Dios.
Todo va para adelante mientras muchas cosas quedan atrás. Los derechos humanos se los pasan por el forro países más sigilosos, como China. Y yo me pregunto, ¿con tal cantidad de territorio y habitantes, cómo se puede ser sigiloso? Decía la joven cineasta iraní Hana Makhmalbaf que a Irán lo siguen apoyando comercialmente Rusia y China, entre otros, legitimando así un claro tongo en las urnas. También se atrevía a declarar que ‘en Irán se sabe que en sus cárceles se tortura, se viola y se asesina’.
Debe ser difícil desarticular la tortura, porque Guantánamo sigue ahí a pesar de la que parece firme voluntad de cerrarlo del actual presidente de EEUU. Y es que a lo mejor una vez que empiezas a torturar, le coges el gustillo a que te digan lo que quieres oír gracias a los mecanismos más retorcidos y deshumanizantes.
Pero somos muy muy modernos y pronto nos clonaremos para enviarnos, por ejemplo, al espacio. Si se funde un clon no es lo mismo que se funda un ser humano. Puestos a imaginar: ¿tendrán los mismos derechos los clones que los seres humanos? ¡Qué gran debate! Y después de los clones, que nos substituirán sin lugar a dudas, la robótica avanzará más allá de Hal 9000 y ya sólo seremos impulsos eléctricos. Me pregunto si para entonces habrá distinciones entre los impulsos eléctricos femeninos y los masculinos, si de alguna manera entonces el impulso eléctrico femenino podrá llevar pantalones.
Vivir es una odisea, esperemos que a nuestra muerte nos dejen descansar.
Ah, para moderno, un clásico al que le he robado el título. Charles Chaplin, claro. No se puede ser más moderno.

4 comentarios:

Gina Lis dijo...

Ja ja, muy buen sentido del humor, querida Paula.

Paula Mocinho dijo...

una se refugia en la ironía, no le queda otra. gracias por seguir ahí!

Montglane dijo...

Grande Chaplin, este verano en Santiago hubo una exposición con fotografías y fragmentos de sus películas. Fue muy entretenido.

Las desigualdades entre hombres y mujeres que con tanta ironía describes de sitios lejanos, son grandes pero incluso las de aquí, las que ya parece que no son tan grandes, me siguen doliendo. Hombres con los que convivo a diario y con los que me repito una y otra vez que me importa un bledo sus aires de superioridad con respecto a mí, pero al final siempre hay un poso que me duele.

Paula Mocinho dijo...

querida Montglane, aquí todavía hay conductas que ponen de manifiesto un sexismo subliminal que sigue existiendo y otras sexismo puro y duro al descubierto. tal vez no de palabra pero sí de gesto, como indicas. y conste que yo tengo gente al lado que dice que la desigualdad de género está ya más que superada; yo creo que todavía queda mucho por hacer y mucho por vivir. gracias por seguir ahí. recuerdos!