THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

martes, 8 de diciembre de 2009

Unhappy end


Es curioso. Llevo toda la vida viendo películas en las que chico conoce a chica, se enamoran y, dependiendo del género, o acaban juntos, happy end, o acaban separados, unhappy end, bien sea por impedimento social o muerte de uno de los dos. Y puedo soportarlo. En cambio, cuando se trata de chica conoce a chica no soporto los finales trágicos.
Anoche estuve revisando ‘Aimée y Jaguar’, una película alemana del 1999 que ganó el Oso de Plata en el Festival de Berlín y que me encanta. Dos actrices en estado de gracia, Maria Schrader y Juliane Köhler interpretan a Felice (Jaguar) y Lilly (Aimée). La primera, judía miembra de la resistencia, y la segunda, madre de cuatro hijos, simpatizante del movimiento nazi más bien por ignorancia que por conocimiento de causa, como la mayoría del pueblo alemán. Y hay una escena que me conmueve profundamente cada vez que la veo. Felice entra y sale de la vida de Lilly escondiéndole su inconfesable secreto y Lily llega un momento que ya no vive para nada más que para esperarla y eso la desespera. Entonces, en la cocina, preparando un té que lanza enfadadísima al suelo, Lilly le dice que ya sabe que las demás piensan que es tonta pero que ella no puede seguir así, que quién se ha creído que es para ir y venir sin dar ni una sola explicación. Juliane Köhler está tan sublime que la emoción que empieza a fluir por el rostro de Maria Shrader es tremenda y entonces es cuando Felice le confiesa que es judía. Se abrazan. Y nunca un abrazo fue tan emocionante, ni tan condenatorio. Porque al compartir el secreto con Lilly, Felice se está entregando a los nazis.
No veo mucho esta película porque aunque me encanta siempre me deja un sabor agridulce en la boca del estómago. Está basada en una historia real. Lily tenía 85 años cuando la rodaron y vivía en Berlín. Probablemente ahora ya debe estar muerta, como Felice, a quien esperó siempre que volviera del campo de concentración. En el epílogo de la película se dice que Felice probablemente murió en una de las marchas de la muerte. Me parece tristísimo que cuando el amor se encuentra, que es prácticamente un milagro, las personas que lo viven tengan que separarse.
La película está escrita por el director Max Färberböck y una mujer, Rona Munro. La sensibilidad que transmite es absolutamente femenina, cosa que se agradece.
Supongo que soporto con estoicidad este final desgraciado porque la calidad del film es excelente; si la película es mala siempre exijo un final feliz.
- ¿Y tú qué quieres, Felice?
- Te quiero a ti... A todas. Este momento. Quiero ahora, ahora, un ahora que dure siempre.

4 comentarios:

la sonrisa del calabacín dijo...

Que réplica tan hermosa! Me la guardo, a ver si algún día se la puedo decir a alguien...
Un beso L. T.

Ave dijo...

Es una gran película, con algunos altibajos pero en conjunto muy entera. Yo la he visto varias veces y este fragmento que tú reseñas me provoca la misma sensación. Gracias por recordármela.

Paula Mocinho dijo...

es una película extraordinaria. la réplica es más o menos así, la escribí de memoria.
qué bueno que te sigas pasando por aquí!
besote!

Paula Mocinho dijo...

sí que es una gran película, sí, ave.
besos!