THE LESBIAN SISTERS

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Fotos de Eugenia Gusmerini

martes, 12 de enero de 2010

Estudiando la noche anterior


Somos seres vulnerables, muy vulnerables. Toda Europa estos días anda medio paralizada por el temporal de nieve. Aeropuertos con vuelos cancelados, carreteras anegadas de hielo, pueblos incomunicados, el panorama esta totalmente blanco. Inmediatamente me viene a la cabeza el frío que pasan los dos personajes protagonistas de ‘La carretera’ de Cormac McCarthy, padre e hijo huyen hacia la nada rodeados de un frío glaciar, con una ceniza post mortem cayendo del cielo. El paisaje apocalíptico que describe el libro no deja espacio a la bondad, únicamente a la supervivencia al límite. Padre e hijo son de los buenos, de los que no comen carne humana, pero van muriendo a cada paso que dan.
Me gustan las obras futuristas, tanto las de ciencia ficción como las apocalípticas. Tanto en cine como en novela. Recuerdo especialmente aquella secuencia de Charlton Heston arrodillado en la arena de esa playa que él pensaba era de otro planeta, mirando la mano con la antorcha de la estatua de la libertad y prácticamente llorando muerde las palabras: ‘al final lo conseguisteis, malditos estúpidos’. Y es que puede que tenga razón, el ser humano es tan estúpido como extraordinario. Estúpido en cuanto a su nivel de autodestrucción y extraordinario en cuanto a su capacidad de supervivencia.
Cuando estudiaba siempre apuraba al máximo, lo hacía todo en el último momento. La noche anterior a los exámenes o a la entrega de un trabajo la pasaba sin dormir, trabajando a contrareloj. Normalmente solía ser suficiente. A veces miro a mi alrededor, sobretodo los políticos, esos humanos que promulgan leyes y marcan los límites -hacia fuera, aunque hacia dentro sean permisivos- y por cómo actúan me parece que todo lo hacen en el último momento. Parece que el ser humano estudia el día antes y se lanza a resolver los asuntos sin ropa interior puesta porque ha tenido que salir corriendo al púlpito del juicio final para defender su supervivencia.
Mientras sigamos estudiando el día antes, siempre estaremos al borde del precipicio.

3 comentarios:

Gina Lis dijo...

¡Malditos estúpidos! No tengo nada que ver con eso...

Victoria Dubrovnik dijo...

Ya ves, coincidencias de la vida. Mañana tengo examen, y aún no me he mirado los apuntes... ¿y por qué? Porque en las noches, con la tensión, con la presión, y esos últimos instantes es cuando más rindo, o quizás es mi falsa creencia... pero por ahora no me ha ido tan mal ;-)

Paula Mocinho dijo...

gina, estoy segura de que no tienes nada que ver con eso...
victoria, bienvenida al blog. estudiar la noche antes, tienes alguna ventaja, pero para la vida, mejor ir estudiando un poquito cada dia, ¿no te parece?