THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

domingo, 11 de abril de 2010

Una Medea tuneada


Esperé pacientemente a que la actriz saliera por la puerta del teatro. Cuando pasas de cierta edad comprendes que es necesario decir las cosas que se sienten a la persona que te las ha inspirado. A mi alrededor algunos espectadores comentaban la obra todavía impactados por las interpretaciones de los actores, en especial la de Lora; ya la conocen, Lora Marea. Con Lora habíamos coincidido tiempo atrás en uno de mis montajes fallidos y habíamos acabado nuestra relación en una dinámica de tensión en la que se confundía la atracción sexual por mi parte y una admiración contradictoria por la suya. A ella, después le había ido muy bien y a mí, como ya se puede ver, no tanto.
Lora estaba verdaderamente increíble en esa versión remausterizada de la Medea de Séneca. Con esa muerte en directo de los dos niños mientras un obtuso sexual lo grababa todo en video para venderlo en el mercado negro. Pero qué queréis que os diga, ha llegado un punto que al final me molesta tanto el tuneado de los clásicos como la túnica y la tierra de la arena. ¿Será que me he vuelto una aburrida?
- Queda muy afectada después de la función – le oí decir a una mujer que parecía conocer a Lora. Lora siempre quedaba muy afectada por todo, ahí la reconocí por completo.
Cuando ya empezaba a hacer cálculos sobre la conveniencia de volver a hablar con ella, oí un rumor en mis compañeros de hall. Y allí estaba ella, con la mirada vestida de falsa humildad y la ropa tiznada de juventud.
- ¿Alguien tiene un cigarrillo? – dijo.
Debió verme porque no hice nada por esconderme, más bien al contrario, me moví de manera que pudiera observar que había alguien más esperándola. No sé si me reconoció al principio, el tiempo no pasa en balde, deja su rastro. En mi caso más por fuera que por dentro. Me puse a la cola y me embadurné de los elogios más inverosímiles. Alguien le había regalado un ramo de claveles rojos que sujetaba con cierto encanto. Por ella no había pasado el tiempo, había pasado el bisturí.
- ¿Qué haces aquí?
- Ya ves, esperando a la estrella
Apenas se rozaron nuestras mejillas, fue un gesto social más que humano.
- Te has convertido en una gran actriz, ¿lo sabías? Y desde que sales en la tele eres todo un acontecimiento.
Callaba mientras me miraba desde su atalaya no sin mostrar cierta curiosidad. ¿Qué coño estaba haciendo allí después tanto olvido?
- No te entretendré mucho. Sólo he venido a decirte una cosa.
Lora pestañeó y pareció movérsele la pupila hacia el lado del misterio. Después, desobedeciendo la norma, encendió el cigarrillo, inspiró y exhaló el humo en mi cara. Moví las manos en un intento por deshacerme de su desprecio pero ya era demasiado tarde, se me había colado por los alvéolos.
- Tú dirás
En ese momento alguien la llamó desde la puerta de la calle. Miré hacia atrás y un chico bastante más joven que Lora sonreía mientras la avisaba de que estarían en el restaurante de siempre. Eso me hizo recapacitar. Tal vez el secreto debía morir conmigo. ¿Qué sentido tenía escupírselo ahora, diez años después, a la cara de su éxito? Parecería aún más fracasada a sus ojos y no me apetecía humillarme más de lo que ya, me daba cuenta, estaba haciendo.
- Te has convertido en la actriz que yo siempre supe que serías.
Los halagos siempre la habían conmovido, vinieran de donde vinieran, de una piedra o de un sapo, de un gordo despreciable o de una actriz amateur. Una sonrisa enorme apareció en su rostro y casi pude entrever la chica hermosa que un día conocí.
- ¿Lo dices de veras? – preguntó coqueta, alejando los oprobios de otra época
- Completamente
Volvimos a besarnos en las mejillas y rozamos un lejano cariño.
- Oye, Paula, ahora me tengo que ir porque me esperan, pero te llamo un día de estos y nos vemos, me apetece mucho – mintió descaradamente.
Salimos juntas hacia la puerta y cada una siguió su camino. Llegué a casa satisfecha, aún no sé bien bien por qué. A lo mejor es que no soy tan mala persona como yo pensaba.

2 comentarios:

Gina Lis dijo...

muy, muy buen fragmento de ficción. me encanta. algo de paja pero muchos pasajes estelares. ¡ya regresa la comedia! ha ha.

Paula Mocinho dijo...

guapa! gracias por tus comentarios.
un abrazo