THE LESBIAN SISTERS

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Fotos de Eugenia Gusmerini

martes, 1 de junio de 2010

Diálogo entre religiones


No estoy muy segura de que se pueda hacer algo contra los integrismos, aparte de luchar con uñas y dientes contra la miseria y el dolor que hay en el mundo. Pero sí se pueden enviar mensajes desde nuestra cultura hacia aquellas cosas contra las que no estamos de acuerdo en nuestra tierra. La prohibición del niqab en Lleida envía un mensaje claro: no nos gusta que las mujeres se tapen y se escondan detrás de un pañuelo o una burka por obligación. Yo no estaría en contra del niqab si la mujer que lo lleva -como por ejemplo el caso de la feminista e izquierdista musulmana francesa que creó tanta polémica hace unos meses al negarse a quitar el pañuelo y defender a la vez ideas progresistas- hubiera tenido la oportunidad de escoger y le hubieran explicado las cosas más allá del imán de su parroquia o de su celoso marido. Ahora bien, de la burka estaré siempre siempre en contra, me parece una cárcel.
Integristas llevamos todos dentro, a poco que miremos sale uno con una escopeta. Por eso triunfa tanto el 'por mi hija mato', porque va a dar en el integrismo puro y duro que cada uno de nosotras y nosotros llevamos dentro.
Occidente envía mensajes a Oriente y Oriente se radicaliza más todavía. De ahí que me preocupe el mensaje que estamos enviando actualmente a los islamistas moderados que son los únicos que pueden calmar a sus integristas. Si todo el mapa de Europa queda impregnado de conservadurismo, de gente dispuesta a ir a la guerra, a las Cruzadas, si no hay nadie que tenga la idea bambi de la Alianza de las Civilizaciones, si no hay nadie que retire sus tropas de una guerra no aprobada por las Naciones Unidas, si no hay nadie que después de un atentado que costó la vida a casi a 200 personas aún siga creyendo en la paz y en el diálogo, ¿qué demonios de mensaje vamos a estar enviando a los moderados que emiten sus discursos en las mezquitas?
Siempre he pensado que la vida es cuestión de fe. De fe más allá de la fe religiosa. Mi madre me lo enseñó. Si no hay fe, no hay vida. Pero el exceso, como todo, produce grandes males. Los practicantes del Islam rezan 5 veces al día. Es un exceso. Provoca grandes iluminaciones y no necesitamos más iluminados en el mundo, lo que necesitamos es luz tenue para seguir el camino sin herir a nadie. Diane, que ha viajado por países árabes, me confesaba el otro día que cuando los musulmanes lo paran todo para ir a rezar y lo hacen esas cinco veces que comentaba antes, la llamada al rezo y su obediente seguimiento te provoca un escalofrío que va muy unido al miedo.
Debemos respetar la práctica de todas las religiones siempre y cuando no atenten contra la libertad del individuo y no lo inciten a la violencia. Y aunque suene a retrógrado creo que aquí el Papa tiene cosas que decir. Abogo también por abrir un diálogo entre Imanes y Cardenales, entre la máxima autoridad católica y las máximas autoridades islámicas de los diferentes países de religión musulmana. Separar los poderes pero siempre dialogando. Nos guste o no somos hijos de la religión católica, aunque algunos hayan perdido su fe. Y los políticos, por supuesto, que sigan encontrándose con los representantes de los gobiernos islamistas. El discurso de Obama en la Universidad de El Cairo me pareció muy muy adecuado. ¿Acaso el mundo islámico pretende mayor señal de paz que un presidente norteamericano negro de origen musulmán llamado Barak Hussein Obama, pasando por encima de los integristas americanos que haberlos haylos y muchos?

9 comentarios:

ROSALIANM dijo...

Vaya, Paula, y cuanta prensa hubo en el pleno del ayuntamiento con la prohibición del burka. Yo que trabajo allí, soy funcionaria, no había visto jamás en mis 15 años de trabajadora tanto revuelo pero es algo muy bueno para la mujer. Aún quedan "religiones" que tiene a la mujer anulada, como los Testigos de Jehová, en la cual está una de mis hermanas. Aguanta a un marido maltratador por la fé. Increíble Paula! Y nada podemos hacer la familia...
Un saludo wapa.

Ave dijo...

Varios apuntes:

"Diane, que ha viajado por países árabes, me confesaba el otro día que cuando los musulmanes lo paran todo para ir a rezar y lo hacen esas cinco veces que comentaba antes, la llamada al rezo y su obediente seguimiento te provoca un escalofrío que va muy unido al miedo(...)".

Creo que es peligroso presentar un tema como éste en función de una percepción tan subjetiva como es la de una viajera que, naturalmente, aporta a su viaje su experiencia propia. A mí, por ejemplo, nunca me ha causado miedo ni pavor nada de lo que describes, he estado en muchas mezquitas incluso durante la oración y al contrario que a ella, en muchos casos me ha invadido una sensación de paz muy agradable durante las plegarias, lo mismo que por ejemplo me conmueven muchas manifestaciones religiosas de otras creencias, como la oración que se recita en una cena de Shabbat. Creo que es injusto juzgar una práctica en función de nuestros miedos.

"Y aunque suene a retrógrado creo que aquí el Papa tiene cosas que decir. Abogo también por abrir un diálogo entre Imanes y Cardenales, entre la máxima autoridad católica y la máxima autoridad islámica."

Es imposible, pero no por la razón que cabría pensar, sino porque el propio concept de "máxima autoridad islámica" es inexistente. El islam ha sido históricamente una religión plural no sólo insititucional sino también socialmente. No existe un "papado" islámico, y eso aporta tanto ventajas como desventajas. No existe una entidad centralizada que decida qué es aceptable y qué no, ni existen dogmas de fe cerrados más allá del incluido en la profesión de fe islámica ("No hay más divinidad que Dios y Mahoma es Su Profeta"). En esta flexibilidad doctrinal radica buena parte de los problemas del islam actual, y explica en buena medida la aparición de grupúsculos marginales y extremadamente violentos a lo largo de la historia. El Papado podría dialogar con diferentes representantes, pero siempre desde el conocimiento de que esos representantes no lo son de todos los musulmanes, ya que la relación del musulmán con Dios es mucho más directa que la de un católico. Por así decirlo, el islam elimina un montón de intermediarios... Bueno, es un tema muy complejo.

Un beso Paula.

Paula Mocinho dijo...

Rosalía, tienes toda la razón, hay otras religiones que también 'obligan' y a esas nadie les hace caso. Siento lo de tu hemana, qué desastre. Un besote
Ave, acepto tus matizaciones y las incorporo. Correcto que la percepción que se pueda tener de tanto rezo es partidista, pero sigo pensando que tanto rezo no es sano, sorry. Ah, y estoy segura de que a mí una mezquita donde se reza cinco veces al día también me daría mucha paz, pero yo no sería quien rezara esas cinco veces cada día durante el resto de mi vida, sino una visitante que se acerca puntualmente y recibe toda esa energía purificadora de la cual no me cabe duda sale del rezo islámico.
Toda la razón, ya sé que el Islam no tiene máximo representante pero si hay, por decirlo de alguna manera, imanes importantísimos en Iran (Ayatolás), Egipto, Arabia Saudí, etc y con esos estaría bien hablar desde la creencia no desde la política, la política que se la dejen a los políticos. El Islam, como muy bien apuntas con esa descentralización que explicas produce grupúsculos de orden violentos difíciles de controlar, pero son los moderados los que deben presionar para que las cosas no se salgan de madre, aunque puedan no conseguirlo o aunque la misión sea difícil.
Muchas gracias por comentar chicas, siempre van muy bien vuestras apreciaciones y correcciones.

NORMA SANTOS dijo...

Hola Paula. Eso de "por mi hija mato" me saca de quicio, me pone los pelos de punta tanta ignorancia y imbecilidad. ¿Sabes qué es lo peor? que en pleno siglo 21 y con todos los avances médicos, tecnológicos...todo...los sentimientos y el ser espiritual continúe primitivo, estancado, sin evolucionar. Nadie se ha parado a pensar que quizá es hora de educarnos por dentro, una asignatura para la madurez y control de sentimientos, porque un sentimiento mal dirigido y desbocado o fanático nubla la razón.
Muy interesante tu entrada amiga.
Un abrazo.

Paula Mocinho dijo...

Norma, acepto totalmente tu propuesta de la educación por dentro. Una emoción mal digerida o un sentimiento mal dirigido puede provocar grandes desastres.
Un besote, amiga

Amaranta dijo...

Yo creo que las luchas para que sean efectivas han de librarse por iniciativa propia. Quiero decir que aunque posiblemente la mujer musulmana se vea ayudada por el hecho de que en cierta manera limitemos la utilización de estos símbolos de su sometimiento, creo sinceramente que esto en sí no es el motivo por el que se hace. Creo que estas limitaciones se deben hacer para obligarles a estas personas a respetar nuestras creencias y nuestras costumbres. Si ellos se quieren sumar a ellas no es ya de nuestra incumbencia, sólo necesitamos que las respeten. ¿Y por qué digo esto? Porque su intención, la intención de los integristas es utilizar nuestra tolerancia occidental para ir poco a poco imponiéndonos sus costumbres.

A mi como mujer me da miedo, porque no olvidemos que nuestra sociedad sigue siendo machista, que es mucho más fácil el sometimiento de todas nosotras que la liberalización de todas ellas y si no ponemos normas que nos protejan, muy posiblemente todo lo conseguido se podría poner en duda.

El otro día estaba en el supermercado y no alcanzaba a coger un producto, a mi lado sólo había una pareja de musulmanes, ella tapada de arriba abajo. No quería pedirles ayuda, porque te miran mal, te miran con desprecio, te miran desde su xenofobia y desde la idea de que somos unas perdidas. O eso es lo que yo interpreto. Pero una que es osada al final, les pedí que me ayudaran, porque eran más altos que yo. La mirada de ella fue peor que la de él, te miran como si fueras una prostituta por ir vestidas de la forma en que nos vestimos, te miran como si les faltaras al respeto por dirigirme a ellos. Te miran mal. Ambos me negaron su ayuda. Al final él cambió de idea y me alcanzó lo que yo quería.

Cuento esto porque yo no tengo que hacer nada para que ellos cambien su actitud hacia nosotros. Encima no les voy a pedir disculpas por existir. Esto podría ser un hecho aislado, pero aquí, donde vivo yo, estoy acostumbrada a que una serie de hombres y mujeres me miren mal, me miren como si yo no fuera una persona honrada o como si simplemente no fuera una persona.

Paula Mocinho dijo...

Amaranta, yo también creo que no son inmunes a nuestras libertades y que las niñas y los niños que crecen aquí son un puente para con esas civilizaciones que interpretan el Corán de manera errónea. Gracias por tu comentario, también hay que decir lo que pasa, hay un buenismo que a veces es necesario pero otras no se adecua a la realidad.

Ras Zurda dijo...

Hola, que tema!

Una lucha de voluntades entre los que imponen y los que prohiben. Ahora bien, si estamos apostando por la autonomia de las personas de lo que se trata es no de imponer ni de prohibir sino de respetar las decisiones que cada individuo tome al tiempo que tratamos de incrementar su autonomia, su capacidad de decisión, su abanico de opciones, su libre albedrio.

Así por ejemplo, mostrándoles (solo mostrandoles) a estas mujeres otros puntos de vista sobre el burka, nuestras reflexiones, nuestros pareceres, nuestras formas de vida, nuestros valores, no para imponerselos sino porque nada como darse cuenta de que las cosas pueden verse y ser de otro/s modo/s para empezar a preguntarse como quiere entonces una que sean.

Trabajando al mismo tiempo para lograr un mundo en el que las mujeres sin burka no padezcan represalias. Para que no se les impida salir al mundo exterior y etcetera.

Pero si tras habernos escuchado, tras haber escuchador otros pareceres, otras propuestas, otros valores, otras formas de vida, Fulana y Mengana optan por el burka, porque así les parece bien, porque así lo aceptan, porque así lo defienden para ellas, creer y apostar por la autonomia de los individuos consiste precisamente en aceptarles y respetarles sus decisiones.

Gran dilema cuando creemos que una persona realiza decisiones contraproducentes. Mas cuando creemos que no solo son contraproducentes para ella sino tambien para aquellas otras personas que pudieran, por ejemplo, tomarlas de modelo. Entonces?

Entonces solemos decir "esta mujer no sabe, no ve, tiene miedo, yo tomare la decision por ella, por su bien". Pero de esto de que tomen las decisiones importantes por nosotras es precisamente de lo que intentabamos salir!

Entonces?

Paula Mocinho dijo...

Ras Zurda, no me parece mal lo que dices, pero no lo acabo de tener claro. Imaginemos que esa mujer pertenece a la secta 'Los advenidos del séptimo día', ¿crees que su nivel de poder de decisión es alto? Yo creo que hay un Islam tolerante, comprensivo e incluso más abierto que el catolicismo en algunos aspectos, pero hay otro Islam que somete a la mujer, exclaviza el pensamiento del hombre y radicaliza el miedo-odio hacia occidente. Incluso si te vas a Arabia Saudí, de la que nadie habla porque es aliada de Occidente, allí el máximo Iman no ve mal los matrimonios con niñas de diez y doce años. En Marruecos en cambio hay una ley que prohibe los matrimonios con chicas de menos de 18 años. La diferencia es que el catolicismo tiene voz y voto pero no manda, el Islam está en las leyes políticas y eso es muy complicado.
Gracias por comentar Ras Zurda, y bienvenida al blog