THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

martes, 6 de julio de 2010

Nada más


Un grito de guerra y una cabeza de avestruz que se esconde. Un rostro sudado y una chica hablando por el móvil. Un pakistaní reunido con más de su tribu y otra chica que pasa con las lágrimas contenidas. Una historia brusca y un dulce de leche argentino. Una pizza de mozzarella y unos turistas con helados de primera calidad. Unas Ramblas invadidas por hordas de cangrejos y miles de móviles sonando. Un abuelo sentado en un banco y más abuelas resistiendo al calor con guías sudamericanas. Dos ciegos cogidos de la mano con sus bastones bajando del autobús y una parada con muchas personas a la espera del siguiente. Un Passeig de Gràcia con las tiendas abiertas ahora ya de rebajas y un público con bolsas de camisetas a cinco euros y bermudas a diez. Un aire acondicionado repartiendo tortas a los viandantes y una Plaça Catalunya encara nostra. Un raval con pancartas ya no podemos más y cada vez más extranjeros de todos los países del continente caminando arriba y abajo. Una Barcelona que fue nuestra y una Barcelona universal que es de todos. Una casa con dos tablas tapando agujeros en el techo de la cocina y un administrador que no ordena cambiar el tejado pero sube el alquiler por obras. Una página en blanco y unas letras que se amontonan unas encima de las otras. Un President de la Generalitat llamado José y un país que dice que decide porque es una nación. Un anonimato deseado y un tipo que te vende servicios que no necesitas. Un teléfono sonando para enchufarte no sé cuantas promociones que mejorarán tu vida sin duda alguna y unas ganas de que lleguen las vacaciones para poder respirar el aire verde de Galicia. Unas cuantas ilusiones y un puñado de buenas intenciones. Una terraza con muchas plantas en plenitud y una garrafa de agua regándolas cuando el sol no pica. Unos amigos que te quieren y otros que te han olvidado. Una persona que te espera no se sabe donde y una familia que se reconstruye como puede. Una música que suena de fondo y unas chicas que se ríen de aquellos chicos que las miran. Una pareja de hombres cogidos de la mano y unos tipos que cuchichean a su alrededor. Una vena literaria que se cubre como se puede y unos períodicos que ya no se leen por repetitivos todos. Una reforma laboral que nos hará más fuertes o más débiles y unas coberturas sociales de risa. Una Europa que nos obliga a lo que ellos todavía no tienen y una madre que se jubila con una miseria de pensión. Unas cuantas obras teatrales que de momento siguen en el cajón de los recuerdos y unos proyectos que se presentan con los ojos vendados. Una población que no sabe adónde va y unos empresarios responsables con sus trabajadores. Una juventud que lucha por su futuro y unos empresarios que bajo el paraguas de la crisis echan a la calle a todo aquel que le sobra y no le sobra. Una vida que se tiene y se aprovecha y unos días que van pasando hasta que se llega a un puerto para después partir de nuevo. Una ficción que nos alivia y una realidad que nos agota. Una duda que te altera y una certeza que te inquieta. Unos sueños que pesan y un despertar con esperanza. Un no se sabe adónde vamos y un me da lo mismo mientras tenga salud. Un el resto ya lo viviré y un lo que venga lo aceptaremos lo mejor que podamos. Una gente que te lee y una gente que sigue ahí.
Nada más.

6 comentarios:

ROSALIA dijo...

Hasta reflexionando con las palabras eres una artista. Toda la realidad y la tuya propia explicado en una entrada, en un blog al que ya soy adicta y fan.
Un beso Paula.

Paula Mocinho dijo...

Yo sí que soy fan tuya Rosalía! Un besazo, guapa!

Paco Muñoz dijo...

Es una verdadera reflexión con una calidad literaria fuera de lo común. Enhorabuena.

Paula Mocinho dijo...

Muchas gracias, Paco! Un saludo afectuoso

NORMA SANTOS dijo...

Paula que estres...hala cachondeo de calles...me ha gustado lo de la pareja de hombres de la mano, es tierno y lo cuentas de una manera sencilla.
Añado; y una chica llamada Paula que escribe cosas, sus cosas, desde la taza de wc con un glamour impensable.
Un besazo Paula desde el desierto leridano...¿Alguien tiene un vaso de agua?

Paula Mocinho dijo...

Una chica que escribe cosas desde una taza de wc metafórica, a ver qué va a pasar, Norma, jejeje... Yo si quieres hasta bajo a comprar una cervecita fresca, pero mejor te la bebes fuera de servicio, no quiero que la gente hable infundadamente, jejeje me encanta lo del glamour, gracias!
un abrazo, Norma!