THE LESBIAN SISTERS

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Fotos de Eugenia Gusmerini

martes, 15 de marzo de 2011

Mi paraguas tuerto no resistiría el embate de tanta agua


Me agrada ver mientras desayuno a Ana Pastor (TVE) en Teherán entrevistando al presidente de Irán Mahmud Ahmadineyad, siendo incisiva y valiente. Como dato curioso añadir que al final de la entrevista el pañuelo le resbala y acaba con el pelo descubierto. Cuando Ana Pastor le pregunta el por qué de las represiones a las manifestaciones en las calles de Teherán en contra del regimen, el presidente iraní se escuda en los actos vandálicos e incívicos para detener a los manifestantes, procesarlos y castigarlos. Ana Pastor tampoco se reprime a la hora de reiterarle que Occidente no aprueba las represiones extremas como la lapidación a mujeres y la pena de muerte a los homosexuales, pero Ahmadineyad sin despeinarse demasiado contesta que nadie tiene derecho a intervenir en los asuntos internos de su país.
En Japón, a pesar de la tragedia, el caos no se apodera de las calles ni de sus ciudadanos. Más de 2.500 fallecidos, más de 15.000 desaparecidos, 450.000 casas destruidas y 460.000 personas permanecen en refugios. Por otra parte la alarma de contaminación radioactiva es muy real y se superpone a la catástrofe natural. En Occidente, en el mundo entero, se reabre el debate sobre la energía nuclear. Esta noticia solapa otras muchas, su dimensión es aplastante. En Libia parece que Gadafi avanza y somete cada vez más territorio y ciudadanía. Pero luego están las tragedias cotidianas de millones de personas que siguen afectadas por hambre, guerras eternas, escaramuzas, torturas, violaciones, abusos y demás tropelías a las que unos seres humanos someten a otros por intereses económicos o ya por inercia adquirida.
A mi correo electrónico llega un artículo de Arturo Pérez Reverte que corre por la red que en cada párrafo acaba con la increpación '¿sois idiotas?' aludiendo a la pasividad que nos aletarga y nos anula ante la corrupción política, los recortes sociales, la pérdida de derechos, la cara dura de los bancos, las tremendas desigualdades que se están instalando entre los de arriba y los de abajo y muchas otras cosas que tragamos y tragamos sin hacer nada. La parálisis es total. Pero eso es porque todavía tenemos algo que perder, el día que no tengamos nada que perder, ese día o saldremos a la calle o nos tiraremos por la ventana.
Mientras, en Barcelona llueve copiosamente, con fuerza, intensamente. Mi paraguas tuerto no resistiría el embate de tanta agua. Claro que esta noche tengo actuación y tendré que salir igualmente.

2 comentarios:

juan espectador dijo...

hola paula. de iran ni comentario. del terremoto, 9 aobre 10, el terremoto y los japoneses. ¿que si somos idiotas? miro francia y miro españa, conclusión: somos idiotas. respecto a tu actuación, mucha mierda. un beso (bien limpio). chao.

Paula Mocinho dijo...

Gracias, guapo. Un besote también para ti!