THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

jueves, 14 de abril de 2011

No tengo ganas de hablar


No tengo ganas de hablar de política, de desigualdades sociales, de pérdida de derechos de la ciudadanía. No tengo ganas de hablar de la reducción de personal de urgencias, del cierre de plantas de hospitales, de la disminución de la actividad de las salas de los hospitales, de la baja en número de camas, del colapso de las listas de espera tanto de especialistas como de operaciones. No tengo ganas de hacerme preguntas tales como las que se hace una trabajadora de Sanidad de este país, a través de en un correo electrónico de SOS que me llega de una conocida; preguntas del tipo '¿cómo vamos a diagnosticar si se reducen las pruebas complementarias?', '¿dónde vamos a ingresar a los enfermos?', '¿dónde vamos a operar?', '¿cómo vamos a aplicar todas las sesiones de radioterapia si apagan las máquinas?', '¿dónde realizaremos la rehabilitación?', '¿qué pasará con los pacientes paliativos y los ancianos solos?'; de la asistencia primaria prefiere no hablar. No tengo ganas de hablar de la semana que pasó un familiar de un amigo mío en urgencias a la espera de cama cuando todavía no se habían aplicado estas medidas drásticas, no me apetece pensar qué le pasaría a este familiar a partir de ahora. No tengo ganas de hablar de las declaraciones de Isidre Fainé, el presidente de 'La Caixa', cuando dice que su sueldo, teniendo en cuenta el mundo de las finanzas y los bancos, es algo así como razonable; cobra dos millones seiscientos mil euros al año, se ve que el resto cobran mucho más. No tengo ganas de hablar de los sueldos de futbolistas y/o deportistas de elite, políticos, grandes estrellas de cine y otras desigualdades varias que hay con respecto al sueldo medio de una persona en activo de este país que oscila alrededor de los veintidosmil euros. No tengo ganas de plantearme si se lo merecen o no se lo merecen. No tengo ganas de hablar de los sesenta mil euros diarios que nos cobran los franceses por almacenar nuestros residuos nucleares y de los veintidós millones de euros anuales que eso supone. No tengo ganas de hablar de dónde envían los franceses los residuos que no pueden almacenar en cápsulas de acero en sus cementerios nucleares y de cómo almacenan las barras de uranio resultantes de ese proceso de 'reciclaje' en una ciudad de Rusia de ciento veinticincomil habitantes a la que es imposible acceder porque la rodea una alambrada: al aire libre. No tengo ganas de hablar de las prospecciones terráqueas que realizan a más de cuatrocientos metros de profundidad ingenieros franceses en su propio territorio para enterrar residuos de una actividad de doscientos mil años lo que implica a seiscientas mil generaciones de humanos. No tengo ganas de hablar de que en la encuesta que realiza esta mañana 'Els matins' de Josep Cuní alrededor del 80% está a favor de los recortes en la administración pública. No tengo ganas de hablar de la indiferencia con que nos tomamos cualquier cosa que nos cae encima. No tengo ganas de hablar de mi propia pasividad.
En realidad, tenía ganas de hablar de poesía, de amistad, de literatura, de cine, de arte. Tal vez porque aunque no haya nada que nos pueda salvar, todavía nos quedan cosas que nos redimen.
P/D. Hoy se cumplen ochenta años desde la proclamación de la República, cuando los sueños eran posibles. Al menos, eso nos han contado.

2 comentarios:

ISA dijo...

Es cierto que muchas veces la realidad se supera a sí misma. Lectora implacable de periódicos y demás medios de "noticias", estoy también un poco harta, desencantada y desesperanzada de la realidad que nos rodea.
Y la II República hecho de menos (de oidas, claro), la intelectualidad de todos, incluidos los de las derechas.

Paula Mocinho dijo...

Fíjate que hoy le comentaba a una amiga que estoy asumiendo el destino que no resignándome; pero aún así hay cosas que aunque no nos guste hablar de ellas deben 'indignarnos' y escribirlas, gritarlas o manifestarlas es una manera de dar salida a esa indignación. Hace un rato he tenido en mis manos el texto 'Indignaos' y al final lo he dejado en las estaterías para mejor ocasión porque voy a dosificarme :) Un saludo y gracias por comentar